esthergranados
Poeta adicto al portal
Me impresionó sobre todo tu soledad.
No me dijiste apenas nada,
si acaso un "estoy bien",
pero el frío de la madrugada
helaba menos que tu imagen
replegada sobre ti misma
en aquella escalera del callejón
donde te protegías de quién sabe qué demonios.
Me dolía tu vida y mi incapacidad
para sacarte de ese infierno
en el que habitabas.
Solo un abrigo pude darte
para guarecer tu cuerpo,
pero no supe qué hacer
para calentarte el alma.
Creo que el miedo me ganó la partida.
Y me dolió, sobre todo, tu soledad.
No me dijiste apenas nada,
si acaso un "estoy bien",
pero el frío de la madrugada
helaba menos que tu imagen
replegada sobre ti misma
en aquella escalera del callejón
donde te protegías de quién sabe qué demonios.
Me dolía tu vida y mi incapacidad
para sacarte de ese infierno
en el que habitabas.
Solo un abrigo pude darte
para guarecer tu cuerpo,
pero no supe qué hacer
para calentarte el alma.
Creo que el miedo me ganó la partida.
Y me dolió, sobre todo, tu soledad.