Asklepios Incinerando envidias 12 de Octubre de 2019 #1 En la osamenta interior de los días huele a abandono por el excesivo descanso. Y el triste sueño, una vez más, somete tibiamente a nuestros párpados.
En la osamenta interior de los días huele a abandono por el excesivo descanso. Y el triste sueño, una vez más, somete tibiamente a nuestros párpados.
Guadalupe Cisneros-Villa Dallas, Texas y Monterrey NL México Miembro del equipo Moderadores 15 de Octubre de 2019 #2 Que interesante su poema, me ha gustado mucho. Abrazos sin sueño