Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la ribera del mar
se originó mi ilusión
de ser la musa sin par
de un ardiente corazón.
Quisiera que mi belleza
se vierta en una pintura
de sutil delicadeza
al dibujar la figura
de mi suave desnudez,
hoy que mi gracia enamora
y es sonrosada mi tez
cual rosicler de la aurora.
Ser, quiza, la inspiración
de un poema amoroso,
y que fuera esta canción
un himno maravilloso
al amor sublime que aspiro
labrar al lado de un hombre,
por quien ahora suspiro
del cual ignoro su nombre.
Intuyo que estando unidos,
él será un excelente artista;
ambos por Dios bendecidos,
yo, la mejor novelista.
5 de febrero 2018
Copyright © Derechos reservados ®
Última edición: