marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la sentencia de este minuto,
Cortaste mis manos,
Y decidiste rasguear el llanto
De tu ausencia en este papel.
Para trazarte preguntas,
briosos versos de lujuría,
y plasmar la violenta imagen
de tu rostro sobre mí.
Acariciar con deleite tus ojos,
encordonar tus labios,
circundar tu cuerpo con mi aroma
macerando…, el sentido canelo de tu cuello.
Extraer tus mejores palabras a mi oído,
enredar tus dedos en mi ropa,
y destronar la imagen,
del caballero y su trabajo.
Para erigir aquel ser complaciente,
extraer mis mejores arpegios a tu oído,
y volver hacer tu amante sorprendida.
Cortaste mis manos,
Y decidiste rasguear el llanto
De tu ausencia en este papel.
Para trazarte preguntas,
briosos versos de lujuría,
y plasmar la violenta imagen
de tu rostro sobre mí.
Acariciar con deleite tus ojos,
encordonar tus labios,
circundar tu cuerpo con mi aroma
macerando…, el sentido canelo de tu cuello.
Extraer tus mejores palabras a mi oído,
enredar tus dedos en mi ropa,
y destronar la imagen,
del caballero y su trabajo.
Para erigir aquel ser complaciente,
extraer mis mejores arpegios a tu oído,
y volver hacer tu amante sorprendida.
:: con mucho aprecio.