ricardo felipe
Poeta recién llegado
No me pidas que sea como tú,
ni que te acompañe en tus sueños,
yo tengo ciertas cosas que en realidad tú no entiendes,
no me compares contigo, ni compitas conmigo,
pues desde que nací, tengo un compromiso marcado,
con mi forma de vivir.
Más, sin embargo, también tengo mis metas,
y anhelo tantas cosas,
y aunque, para mí no es color de rosa,
tengo intacta mi sonrisa y mi inocencia
para dar abrigo a quien está conmigo.
No digas que somos diferentes,
pues mi alma como la tuya tiene el mismo color,
si a veces no te miro a los ojos te pido entiendas,
que hay vibraciones en el alma que a veces llegan
y hay que aceptarlas.
No me pidas que sea como tú,
pues yo soy como soy,
un guerrero a quien Dios le asignó una tarea más fuerte,
un ángel dibujando su propio espectro,
un corazón fuerte que acepta nadar en la mar brava,
que sabe que tiene algo especial en su camino
y aunque tenga algunas piedras, sabe caminarlo.
Ricardo Felipe
El último bardo
ni que te acompañe en tus sueños,
yo tengo ciertas cosas que en realidad tú no entiendes,
no me compares contigo, ni compitas conmigo,
pues desde que nací, tengo un compromiso marcado,
con mi forma de vivir.
Más, sin embargo, también tengo mis metas,
y anhelo tantas cosas,
y aunque, para mí no es color de rosa,
tengo intacta mi sonrisa y mi inocencia
para dar abrigo a quien está conmigo.
No digas que somos diferentes,
pues mi alma como la tuya tiene el mismo color,
si a veces no te miro a los ojos te pido entiendas,
que hay vibraciones en el alma que a veces llegan
y hay que aceptarlas.
No me pidas que sea como tú,
pues yo soy como soy,
un guerrero a quien Dios le asignó una tarea más fuerte,
un ángel dibujando su propio espectro,
un corazón fuerte que acepta nadar en la mar brava,
que sabe que tiene algo especial en su camino
y aunque tenga algunas piedras, sabe caminarlo.
Ricardo Felipe
El último bardo