licprof
Poeta fiel al portal
por los viejos directivos que por alguna extraña razòn
se dedicaban a gritarme delante de todo el mundo
como si hubiera cometido alguna clase de error desconocido
en una actitud como mìnimo antipedagògica
antididàctica antireglamentaria
no sabìa muy bien què hacer
ante tamaño mobbing o maltrato laboral:
dejaba pasar algunos eventos y cuando
tenìa las pelotas bien llenas y por el piso
los denunciaba a dichos directivos
mediante sabrosos escritos jurìdico literarios
en los que narraba mis desventuras escolares
con todo lujo de detalles a los efectos de ser fehaciente y creìble
para las autoridades
que por regla general en la actualidad tienden
a encubrir estas situaciones
de lo contrario todo el sistema implosionarìa
mientras tanto los compañeros o colegas
se dedicaban a mirar al costado
a cruzarse de brazos
a lavarse convenientemente las manos
como se dice vulgar y habitualmente
hasta que les tocara a ellos negaban todo
inclusive solicitaban ayuda y cuando se las daba
negaban todo
mediante testimonios falsos
escritos de puño y letras
o por parte de la señora supervisora
especialista en amedrentar inquirir y amenazar coactivamente
para no hablar del señor portero o auxiliar de limpieza
quien se paseaba por la sala de profesores como pancho por su casa
teniendo incluso el tupè o atrevimiento de darle indicaciones a los señores profesores
quienes simplemente por cortesìa a este ex policìa metropolitano devenido vicedirector
de escuela, obedecìan sus instrucciones consistentes por lo
general en còmo cebar el mate adecuada o correctamente o estupideces por el estilo
digo para quien tiene por costumbre màs bien tomar tè con limòn
en la confiterìa màs cercana: incluso lo recuerdo perfectamente una
tarde fui a tomar dicho rico tè con limòn
y no habiendo limòn ordenè al mozo se dirigiera a la verdulerìa màs cercana
y de inmediato volviò con unos ricos limones que saboreè aquella tarde
como si se trataran de un manjar exquisito y exòtico
proveniente de alguna regiòn ignota
y no de una humilde y jugosa fruta que se me ofrecìa sonriente y displicentemente
en medio de la tarde otoñal y de la confiterìa
poco antes de volver al establecimiento educacional en cuestiòn
donde solìan desarrollarse los acontecimientos esbozados unos renglones màs arriba
por parte de las autoridades educativas que incumplìan las resoluciones ministeriales
a pesar de discursear sobre las bondades de la educaciòn la violencia domèstica las
adicciones màs diversas el còdigo civil y su ùltima reforma la dictadura militar la
pedagogìa nueva las nuevas tecnologìas la generaciòn X y otros temas o
problemàticas similares
asì pasaron algunos años
algunas tardes
algunas mañanas frìas
algunas noches estrelladas y de luna llena
se dedicaban a gritarme delante de todo el mundo
como si hubiera cometido alguna clase de error desconocido
en una actitud como mìnimo antipedagògica
antididàctica antireglamentaria
no sabìa muy bien què hacer
ante tamaño mobbing o maltrato laboral:
dejaba pasar algunos eventos y cuando
tenìa las pelotas bien llenas y por el piso
los denunciaba a dichos directivos
mediante sabrosos escritos jurìdico literarios
en los que narraba mis desventuras escolares
con todo lujo de detalles a los efectos de ser fehaciente y creìble
para las autoridades
que por regla general en la actualidad tienden
a encubrir estas situaciones
de lo contrario todo el sistema implosionarìa
mientras tanto los compañeros o colegas
se dedicaban a mirar al costado
a cruzarse de brazos
a lavarse convenientemente las manos
como se dice vulgar y habitualmente
hasta que les tocara a ellos negaban todo
inclusive solicitaban ayuda y cuando se las daba
negaban todo
mediante testimonios falsos
escritos de puño y letras
o por parte de la señora supervisora
especialista en amedrentar inquirir y amenazar coactivamente
para no hablar del señor portero o auxiliar de limpieza
quien se paseaba por la sala de profesores como pancho por su casa
teniendo incluso el tupè o atrevimiento de darle indicaciones a los señores profesores
quienes simplemente por cortesìa a este ex policìa metropolitano devenido vicedirector
de escuela, obedecìan sus instrucciones consistentes por lo
general en còmo cebar el mate adecuada o correctamente o estupideces por el estilo
digo para quien tiene por costumbre màs bien tomar tè con limòn
en la confiterìa màs cercana: incluso lo recuerdo perfectamente una
tarde fui a tomar dicho rico tè con limòn
y no habiendo limòn ordenè al mozo se dirigiera a la verdulerìa màs cercana
y de inmediato volviò con unos ricos limones que saboreè aquella tarde
como si se trataran de un manjar exquisito y exòtico
proveniente de alguna regiòn ignota
y no de una humilde y jugosa fruta que se me ofrecìa sonriente y displicentemente
en medio de la tarde otoñal y de la confiterìa
poco antes de volver al establecimiento educacional en cuestiòn
donde solìan desarrollarse los acontecimientos esbozados unos renglones màs arriba
por parte de las autoridades educativas que incumplìan las resoluciones ministeriales
a pesar de discursear sobre las bondades de la educaciòn la violencia domèstica las
adicciones màs diversas el còdigo civil y su ùltima reforma la dictadura militar la
pedagogìa nueva las nuevas tecnologìas la generaciòn X y otros temas o
problemàticas similares
asì pasaron algunos años
algunas tardes
algunas mañanas frìas
algunas noches estrelladas y de luna llena
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