Elisalle
Poetisa
Mientras observábamos la tarde, que se retiraba bajo el abrazo del sol que languidecía a través de mi ventana y tu voz cada vez más grave porque el sueño te vencía, me di cuenta, cielo, que esto es amor. Que si no lo fuera, no sé en dónde está. Miramos ambos un mismo punto y las ramas del maqui que bordeaban el instante, nos hizo compañía como si supiera cuánto te gustan los árboles, las plantas, la naturaleza. Me ensombrecen estos momentos del día porque sé que te angustian y no sé qué diera por quitar con la mano eso que te hace daño, cariño. Ahora te veo dormir plácidamente y no sabes que sigo aquí, aunque te has dormido, mirándonos a los ojos y pidiéndome que no me vaya, que soy tu vida, la felicidad, las ganas de luchar y yo sonriendo con ternura te dije que cuánta responsabilidad tengo sobre mis hombros y qué bueno que la tengo porque te quiero tanto y qué más desea un ser humano con alma que ser la dicha de otro amado ser humano con alma. Mientras escucho un Adagio, quiero llorar de pura emoción buena porque siento que tengo una gran misión en la vida. Ser tu motivo. Que me acomplejo por tonterías sin base porque tú me das la seguridad en el sentimiento, esa que yo necesito. No importa cómo se nos haya dado el amor, no importa nada porque al estar juntos, creemos que se une la tierra con el cielo y que eso solo se da algunas veces. Somos afortunados, cielo. Tu noche siempre llega antes que la mía, no quiero comprender ni preguntarme siquiera por qué no se juntan, solo logran noches atrasadas y adelantadas y se necesita más tiempo cómplice para dos románticos que aman lo bello, que escriben poemas y conversan, queriendo en cada segundo alcanzar la gloria con las manos y sin exacerbar, nosotros la alcanzamos, amado mío. Un poco a destiempo, pero lo suficiente para darnos cuenta, cuan importantes somos en nuestras existencias. Nos lo decimos cuando nos acordamos y nos acordamos a cada rato, llegamos a ser reiterativos y
terminamos riéndonos porque un aura buena se pasea entre los dos, cada vez que estamos juntos y filosofamos de la vida. De esto que nos ha unido y no sabemos por qué. Nosotros, al no comprenderlo, usamos este tiempo en amarnos. Cae la noche también en mi lado y pronto me uniré a tu sueño para despertar en un nuevo día que nos atrapa en tu risa, en la mía para unirlas. He sentido mucho antes, pero jamás algo igual. Sé que los amores son diferentes y distintos en intensidad, pero para mí y en tus ojos veo que también para ti, este lugar y este tiempo es el mismo paraíso. Es el nuestro. Descansa, Miguel Esteban.
Margarita
24/02/2015
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Inscripción: 204.688
Propiedad Intelectual <propiedad.intelectual@dibam.cl
Margarita
24/02/2015
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Inscripción: 204.688
Propiedad Intelectual <propiedad.intelectual@dibam.cl