El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es su enorme corazón
un lecho de siemprevivas
donde descansan los sueños
como preciadas semillas.
De roja ilusión se enredan,
se columpian, se deslizan,
y sus raíces se agarran
como el rumor a la brisa.
En su cabeza, mil pájaros;
dos mil alas, y una dicha:
¡Ya sonríe el viejo árbol
ante su alfombra florida!
Descalzo baila el momento
en los jardines de Antía.
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