Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
El sol aplaca todo el valle.
Los viñedos en cosecha y los
labriegos sudorosos
labriegos sudorosos
cambian su trabajo por pan.
Ahí te vi, reposabas bajo un
rosal y tus pestañas cubrían los
ojos dispuestas a no dejar pasar
mi mirar.
Yo me hice ver, si,
Ahí te vi, reposabas bajo un
rosal y tus pestañas cubrían los
ojos dispuestas a no dejar pasar
mi mirar.
Yo me hice ver, si,
pare mi caballo frente a ti
y no fuiste capaz de negarme tus ojos
y tus pestañas sólo coronaron la mirada verde
que me diste.
Sólo pensé bajarme del caballo,
que me diste.
Sólo pensé bajarme del caballo,
robarte y llevarte lejos de allí.
Pero como podría haber interrumpido la poesía
Pero como podría haber interrumpido la poesía
que construían tus trenzas junto a las rosas ,
¿cómo podía quitar el sol de tu vestido, de
un tirón?.
Con sólo esa mirada supe que
eras para mí
Con sólo esa mirada supe que
eras para mí
y encontrare aquí
en medio de los viñedos de Casa Blanca ,
en medio de los viñedos de Casa Blanca ,
¡uva de vino de cosecha tardía!
He de beber el mosto de tu boca como se debe,
He de beber el mosto de tu boca como se debe,
he de degustar todos tus vinos
desde el más rojo al más amarillo.
Princesa de trenzas negras
y ojos verdes como las uvas que cosechas
Princesa de trenzas negras
y ojos verdes como las uvas que cosechas
Ve aquí y regálame la mejor de muertes,
toca mi boca y seré tuyo para siempre.