poesero
Poeta recién llegado
En mis brazos caíste y no me di cuenta del peso con que venias incluida
en mis brazos caíste y no advertí quien eras
en mis brazos te quedaste unos días.
No sería dificil dejarte ir, no lo fue
pero volviste, te paraste a mi lado con tu metro cincuenta
no me miraste ni yo a vos
edades diferente y tantas otras diferencías
no las note, no supe ver que en un futuro te volverías lo que eres hoy.
A mi lado te quedaste, desde lejos, pero a mi lado
sonreias, lo note, lo siguiente que recuerdo es que yo tambien sonreia
no eras nada de otro mundo, eras parte de mi mundo
te abriste paso con tus brazitos hasta alcanzarme
cuanta fuerza en una pequeña, tu sonrisa, se volvio especial y no me di cuenta
que empece a mober mis dedos para fabricarte cariño
cuanta fuerza en una pequeña que me arrastro con ella a todos lados
sin siquiera esforzarse, sin sudar, sin llorar.
Te rompiste a lo lejos y solo vi tus grietas, pero me basto para saber que el ruido
del árbol callendo en un bosque que nadie ollé, estaba en tu interior.
Caíste en mis brazos, te desplomaste y no sentí tu fuerza
te abrace con fuerza suficiente, para mantener tus pedasos unidos
hasta que sanaran y aún en ese entonces no sabía quien eras para mi.
Te recuperaste tan bien, que crei que no volverias a sufrir
pero sufriste
lloraste
y a mi aun así me sonreiste
sin darme cuenta
a mi mano la ate con la tuya
en la distancia
no me soltaste
todos los días de la cadenita tiraste
para que volteara a verte
cada día.
Cuando te vi nuevamente a mi lado
a un beso de distancia
caíste en mis brazos, y pesaste mas que cualquier pluma
ya no podía ignorar tu presencia
mucho menos tu ausencia, te vi romperte en mis brazos
esta vez, no tuve, no puede tomarte con la fuerza de la otra vez
te vi romperte y no hice nada mas que tenerte
tanto mas rapido que la otra vez sanaste y tu fuerza me golpeo mas fuerte
de lo que esperaría de ese metro cincuenta.
El tiempo paso y sin darme cuenta te di algo que no creí tener
me pediste algo sin valor y sin dudarlo en tus manos lo deposite
tiempo despues, me rompí, me tome a mi mismo y me di cuenta
no tenía la fuerza para mantenerme unido, me desespere
y con tu metro cincuenta, tus pequeñas manos
tomaste los pedasos del suelo y los uniste para mi
en mi espalda desde ese día te cargue
no pesabas, al contrario, era mas facil poner un pie
en frente del otro teniendote conmigo
el futuro al final de la esquina ya no se escondía en neblinas
todo era luz.
Cuando los de afuera nos separaron, cuando sentimos que nuestra cadenita
con sus hachas golpearon, fue la fuerza de tus brazos lo que no te dejo caer
y en mi plantaste energia, cuando te vi aun de pie
me senti miserable, escoría por solo pensar en dejarme caer
en mi habia fuerza para dar un paso mas
y lo di, derecho hacia donde estabas
basto para caer en tus brazos
cai en tus brazos y ahí mori y renaci incontables veces.
era tuyo, la fuerza de mis brazos, la velocidad de mis piernas
todo era tuyo, no podía limpiar las malas yerbas de mi alma infestada
pero podía protegerte de las piedras que te tiraran
darte la mano siempre que el suelo temblara
cubrirte siempre que el terror se acercara
y tu con tus manitos
cubiertas de espinas
me salvaste
me amaste
y hoy te vas
a pasear por un tiempo, lejos mio
incluso cortaste la cadenita con tus palabras, con tus labios
y ahora soy alguien sin fuerza, un pequeño barco a la deriva
buscando el puerto donde te encuentras
sabiendo que talvez no vuelva a verte, mi vela se vuelven remos
y remo contra los vientos que nos separan, te alejas por tus propios deseos
y mis aun brazos tienen fuerza para amarte
pero me temo
talvez no vuelva a alcanzarte
entonces ¿por qué sigo remando contra viento y marea?
con el ancla suelta, sigo adelante, buscandote.
Sigo amandote y mientras escribo tiemblo
y mientras tiemblo sonrio
entre lagrimas y palabras
solo me queda el amor que siento y estas palabras
y aun así pequeña de un metro cincuenta
te pertenesco...
en mis brazos caíste y no advertí quien eras
en mis brazos te quedaste unos días.
No sería dificil dejarte ir, no lo fue
pero volviste, te paraste a mi lado con tu metro cincuenta
no me miraste ni yo a vos
edades diferente y tantas otras diferencías
no las note, no supe ver que en un futuro te volverías lo que eres hoy.
A mi lado te quedaste, desde lejos, pero a mi lado
sonreias, lo note, lo siguiente que recuerdo es que yo tambien sonreia
no eras nada de otro mundo, eras parte de mi mundo
te abriste paso con tus brazitos hasta alcanzarme
cuanta fuerza en una pequeña, tu sonrisa, se volvio especial y no me di cuenta
que empece a mober mis dedos para fabricarte cariño
cuanta fuerza en una pequeña que me arrastro con ella a todos lados
sin siquiera esforzarse, sin sudar, sin llorar.
Te rompiste a lo lejos y solo vi tus grietas, pero me basto para saber que el ruido
del árbol callendo en un bosque que nadie ollé, estaba en tu interior.
Caíste en mis brazos, te desplomaste y no sentí tu fuerza
te abrace con fuerza suficiente, para mantener tus pedasos unidos
hasta que sanaran y aún en ese entonces no sabía quien eras para mi.
Te recuperaste tan bien, que crei que no volverias a sufrir
pero sufriste
lloraste
y a mi aun así me sonreiste
sin darme cuenta
a mi mano la ate con la tuya
en la distancia
no me soltaste
todos los días de la cadenita tiraste
para que volteara a verte
cada día.
Cuando te vi nuevamente a mi lado
a un beso de distancia
caíste en mis brazos, y pesaste mas que cualquier pluma
ya no podía ignorar tu presencia
mucho menos tu ausencia, te vi romperte en mis brazos
esta vez, no tuve, no puede tomarte con la fuerza de la otra vez
te vi romperte y no hice nada mas que tenerte
tanto mas rapido que la otra vez sanaste y tu fuerza me golpeo mas fuerte
de lo que esperaría de ese metro cincuenta.
El tiempo paso y sin darme cuenta te di algo que no creí tener
me pediste algo sin valor y sin dudarlo en tus manos lo deposite
tiempo despues, me rompí, me tome a mi mismo y me di cuenta
no tenía la fuerza para mantenerme unido, me desespere
y con tu metro cincuenta, tus pequeñas manos
tomaste los pedasos del suelo y los uniste para mi
en mi espalda desde ese día te cargue
no pesabas, al contrario, era mas facil poner un pie
en frente del otro teniendote conmigo
el futuro al final de la esquina ya no se escondía en neblinas
todo era luz.
Cuando los de afuera nos separaron, cuando sentimos que nuestra cadenita
con sus hachas golpearon, fue la fuerza de tus brazos lo que no te dejo caer
y en mi plantaste energia, cuando te vi aun de pie
me senti miserable, escoría por solo pensar en dejarme caer
en mi habia fuerza para dar un paso mas
y lo di, derecho hacia donde estabas
basto para caer en tus brazos
cai en tus brazos y ahí mori y renaci incontables veces.
era tuyo, la fuerza de mis brazos, la velocidad de mis piernas
todo era tuyo, no podía limpiar las malas yerbas de mi alma infestada
pero podía protegerte de las piedras que te tiraran
darte la mano siempre que el suelo temblara
cubrirte siempre que el terror se acercara
y tu con tus manitos
cubiertas de espinas
me salvaste
me amaste
y hoy te vas
a pasear por un tiempo, lejos mio
incluso cortaste la cadenita con tus palabras, con tus labios
y ahora soy alguien sin fuerza, un pequeño barco a la deriva
buscando el puerto donde te encuentras
sabiendo que talvez no vuelva a verte, mi vela se vuelven remos
y remo contra los vientos que nos separan, te alejas por tus propios deseos
y mis aun brazos tienen fuerza para amarte
pero me temo
talvez no vuelva a alcanzarte
entonces ¿por qué sigo remando contra viento y marea?
con el ancla suelta, sigo adelante, buscandote.
Sigo amandote y mientras escribo tiemblo
y mientras tiemblo sonrio
entre lagrimas y palabras
solo me queda el amor que siento y estas palabras
y aun así pequeña de un metro cincuenta
te pertenesco...