Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Hola, mañana sempiterna,
hola gotas del rocío,
un saludo al rayo de sol
dador de vida
después de dormir la señora de las coqueterías.
La nostalgia de las plegarias
nunca muere,
pero tampoco marcha la soledad.
No se donde estas señora de las estrellas,
puedes estar en la cacerola del arcoiris.
Dadora de ternura,
rociando sobre los tuyos
al pronunciar tu nombre,
la dicha que hemos perdido,
al dejar la inocencia guardada
en baúles oscuros.
Trato de adivinar donde estas,
pero se que cuando miro al cielo,
eres ese lucero que me mira,
solo a mí,
solo a mi corazón.
Señora de las rosas,
las melancolías y las ternuras.
Viento de cualquier mañana
de mis días.
hola gotas del rocío,
un saludo al rayo de sol
dador de vida
después de dormir la señora de las coqueterías.
La nostalgia de las plegarias
nunca muere,
pero tampoco marcha la soledad.
No se donde estas señora de las estrellas,
puedes estar en la cacerola del arcoiris.
Dadora de ternura,
rociando sobre los tuyos
al pronunciar tu nombre,
la dicha que hemos perdido,
al dejar la inocencia guardada
en baúles oscuros.
Trato de adivinar donde estas,
pero se que cuando miro al cielo,
eres ese lucero que me mira,
solo a mí,
solo a mi corazón.
Señora de las rosas,
las melancolías y las ternuras.
Viento de cualquier mañana
de mis días.
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