Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
EN MITAD DEL REBAÑO.
Qué a solas se encuentra uno
en mitad del rebaño que lo exculpa
de la soledad primera.
Un pastor va voceando
y entre tantas ovejas sólo una
a otras voces se encomienda.
Ser oveja por designio
condenada a la lóbrega llanura,
a la vaciedad ajena.
¿Quién elije a los pastores
que penan por decreto la cordura
bajo el sol que más calienta?
Solitario entre el gentío,
a veces invisible, por fortuna,
interpreto su sistema.
Conocer al enemigo,
al perro del pastor, al que lo achucha
y al dueño que lo gobierna.
Y guardarse del vecino;
que si quieren pisarte unas pezuñas
nada es peor que otra oveja.
Qué a solas se encuentra uno
en mitad del rebaño que lo exculpa
de la soledad primera.
Un pastor va voceando
y entre tantas ovejas sólo una
a otras voces se encomienda.
Ser oveja por designio
condenada a la lóbrega llanura,
a la vaciedad ajena.
¿Quién elije a los pastores
que penan por decreto la cordura
bajo el sol que más calienta?
Solitario entre el gentío,
a veces invisible, por fortuna,
interpreto su sistema.
Conocer al enemigo,
al perro del pastor, al que lo achucha
y al dueño que lo gobierna.
Y guardarse del vecino;
que si quieren pisarte unas pezuñas
nada es peor que otra oveja.
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