amormejia
Poeta veterano en el portal
En momentos como estos, quisiera infiltrarme en tu mirada;
robarle un segundo a tu existencia
hacer caída de paracaídas sobre tu curtida piel
hacerme el llavero de tus ocultos deseos
y dejarme caer como rocío entre la hoja de tu cuerpo.
robarle un segundo a tu existencia
hacer caída de paracaídas sobre tu curtida piel
hacerme el llavero de tus ocultos deseos
y dejarme caer como rocío entre la hoja de tu cuerpo.
Momentos, en que nada ni nadie nos acepta,
en los que nos critican de adúlteros de amor
por robarnos un minuto a la distancia
cercenando la cordura de un amor marchito,
tan marchito como la yedra en el invierno.
en los que nos critican de adúlteros de amor
por robarnos un minuto a la distancia
cercenando la cordura de un amor marchito,
tan marchito como la yedra en el invierno.
En estos momentos me hago léxico braille
para que sólo tus manos y tus dedos me sientan
esos que no son culpables de tener ojos
los que sólo sienten y descifran lo interno.
Esos, que del físico no se preocupan
ni de qué tan gorda sea la billetera.
De ese toque me hago cautivo,
de esas manos que tocan tu cuerpo a diario,
que acarician tu piel de néctares
bañada con la brisa de mi pensar diario,
tan presente como ausente
para que sólo tus manos y tus dedos me sientan
esos que no son culpables de tener ojos
los que sólo sienten y descifran lo interno.
Esos, que del físico no se preocupan
ni de qué tan gorda sea la billetera.
De ese toque me hago cautivo,
de esas manos que tocan tu cuerpo a diario,
que acarician tu piel de néctares
bañada con la brisa de mi pensar diario,
tan presente como ausente
En momentos cuando te siento lejos,
me cobijo con la sábana de tus brazos,
con calor de tu pecho en erupción,
en el sabor de tu excitado sudor
y, hasta en algún rechazo que mi hicieras.
me cobijo con la sábana de tus brazos,
con calor de tu pecho en erupción,
en el sabor de tu excitado sudor
y, hasta en algún rechazo que mi hicieras.
Me visto de tus ropas plateadas,
de la escarcha de tu piel sedosa,
en la fronda de tus cabellos de noche
y, en el pasto de tu recuerdo.
de la escarcha de tu piel sedosa,
en la fronda de tus cabellos de noche
y, en el pasto de tu recuerdo.
En estos momentos que te extraño soy un asilado
en cada segundo que le restas a tu existencia.
en cada segundo que le restas a tu existencia.