La soledad de Ana
Poeta recién llegado
Estamos a un clic uno del otro y al mismo tiempo tan lejos como la distancia entre dos galaxias.
Me pregunto si me piensas, si ves mi foto de vez en cuando, si en tus sueños aparezco.
Yo espero, algunas veces, un mensaje, un hola, como estas?, pero nada, solo hay silencio.
Me pregunto si nuestra mirada coincide al observar la luna, esa luna llena que nos observa al mismo tiempo.
Yo te extraño, pero tú?...me extrañas igual?
Quiero pensar que si, que también esperas mi llamada, un hola, como estas?.
Pero, ¿nos falta valor o nos sobra prudencia?
Como ya alguien dijo...quizá en otra vida coincidamos, en esta no.
Elegimos nuestro viaje en sentido contrario, quizá nunca tuvimos oportunidad, nuestra historia nunca fue escrita de la manera en que un día nos confesamos.
Este sentimiento mutuo se quedo en esperanza de algo más, no hubo tiempo.
Pero cada día te deseo la felicidad que pudimos haber compartido, juntos, sin barreras, sin límite.
Pero...si la vida nos hubiese dado oportunidad, con seguridad puedo afirmar que nos habríamos consumido en las llamas de nuestra personalidad.
Es gracioso, deseamos todo y al mismo tiempo tenemos certeza que haber caminado en sentido contrario nos trajo paz.
La esperanza de una oportunidad juntos es esa flama que no se puede apagar y menos prosperar en una llamarada, lo suficiente para darnos un poco de luz cuando sentimos que la obscuridad por las reglas de la vida nos atrapa.
Mientras tanto, hasta en otra vida.
Me pregunto si me piensas, si ves mi foto de vez en cuando, si en tus sueños aparezco.
Yo espero, algunas veces, un mensaje, un hola, como estas?, pero nada, solo hay silencio.
Me pregunto si nuestra mirada coincide al observar la luna, esa luna llena que nos observa al mismo tiempo.
Yo te extraño, pero tú?...me extrañas igual?
Quiero pensar que si, que también esperas mi llamada, un hola, como estas?.
Pero, ¿nos falta valor o nos sobra prudencia?
Como ya alguien dijo...quizá en otra vida coincidamos, en esta no.
Elegimos nuestro viaje en sentido contrario, quizá nunca tuvimos oportunidad, nuestra historia nunca fue escrita de la manera en que un día nos confesamos.
Este sentimiento mutuo se quedo en esperanza de algo más, no hubo tiempo.
Pero cada día te deseo la felicidad que pudimos haber compartido, juntos, sin barreras, sin límite.
Pero...si la vida nos hubiese dado oportunidad, con seguridad puedo afirmar que nos habríamos consumido en las llamas de nuestra personalidad.
Es gracioso, deseamos todo y al mismo tiempo tenemos certeza que haber caminado en sentido contrario nos trajo paz.
La esperanza de una oportunidad juntos es esa flama que no se puede apagar y menos prosperar en una llamarada, lo suficiente para darnos un poco de luz cuando sentimos que la obscuridad por las reglas de la vida nos atrapa.
Mientras tanto, hasta en otra vida.