Jhon Barros
Poeta adicto al portal
En silencio.
22/11/2013
No, no digas nada,
no permitamos que nuestras voces rompan el silencio,
no dejemos que alguna palabra mal expresada dañe el momento,
que nos afecte y convierta este reencuentro
en una hecatombe de incertidumbres y desconciertos.
Yo no diré nada,
mi silencio hablará con el tuyo,
tus gestos y los míos se conjugarán como
los Mimos cuando el Arte quieren expresar.
Te miro, me miras,
y nuestros ojos se hablarán
como dos estrellas que se observan en el negro de la noche,
que parpadean como comunicándose en morse,
como diciéndose que se extrañan,
como aferrándose a su órbita
para no dejarse seducir la una de la otra.
Yo sé que tu alma y la mía no necesitan palabras,
dejemos que el palpitar de nuestros corazones
conversen en la misma frecuencia,
que se hablen como se hablan los pájaros en las montañas,
como se comunican las flores en los jardines
como se trasmiten sus pensamientos los árboles,
solo el silencio hoy puede hablar
y recitar las rimas de Becquer a su voluntad,
solo el silencio,
puede penetrar en el alma y hacerla desvariar.
No intentes decir nada, que yo callaré, para cumplir mi palabra.
22/11/2013
No, no digas nada,
no permitamos que nuestras voces rompan el silencio,
no dejemos que alguna palabra mal expresada dañe el momento,
que nos afecte y convierta este reencuentro
en una hecatombe de incertidumbres y desconciertos.
Yo no diré nada,
mi silencio hablará con el tuyo,
tus gestos y los míos se conjugarán como
los Mimos cuando el Arte quieren expresar.
Te miro, me miras,
y nuestros ojos se hablarán
como dos estrellas que se observan en el negro de la noche,
que parpadean como comunicándose en morse,
como diciéndose que se extrañan,
como aferrándose a su órbita
para no dejarse seducir la una de la otra.
Yo sé que tu alma y la mía no necesitan palabras,
dejemos que el palpitar de nuestros corazones
conversen en la misma frecuencia,
que se hablen como se hablan los pájaros en las montañas,
como se comunican las flores en los jardines
como se trasmiten sus pensamientos los árboles,
solo el silencio hoy puede hablar
y recitar las rimas de Becquer a su voluntad,
solo el silencio,
puede penetrar en el alma y hacerla desvariar.
No intentes decir nada, que yo callaré, para cumplir mi palabra.
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