urquiza
Poeta adicto al portal
En su piel aun continúa
El recorrido de las manos de ella
Que noche a noche lo fueron tatuando
En la clandestinidad de un cuarto
Con la luna de testigo.
En su piel aun continúa ese surco
Directo, preciso, indescifrable
Que como llama
Aun lo mantienen en el fuego
De un tiempo que paso
Y jamás volverá.
El recorrido de las manos de ella
Que noche a noche lo fueron tatuando
En la clandestinidad de un cuarto
Con la luna de testigo.
En su piel aun continúa ese surco
Directo, preciso, indescifrable
Que como llama
Aun lo mantienen en el fuego
De un tiempo que paso
Y jamás volverá.