santos garza jose angel
Poeta recién llegado
Una mirada tuya era mil veces más fuerte que una del sol.
Era más hermosa que contemplar el reflejo de la luna.
Inclusive era preferible mirar tus ojos que las estrellas.
Y ahora es toda una fantasía llena de ilusiones perdidas.
Cuando era ciego, tú eras mi guía y ahora que veo,
Solo conservo tus retratos, los cuales iluminan mis días.
La noche no existe para mí, pues ahí crecí y ahí viví
Y ahora que no estás, aparte de oscuras también son frías.
Ahora no puedo reparar el vacío que dejaste en mi.
Tampoco puedo olvidar el corazón que le llore.
No puedo perder todo lo que buscaba y lo que no encontré.
No puedo dejar de pensarte y perderme en algo que no logré.
Solo puedo decir que me perdí en tu mirada.
Que en tus labios reposo mi fuerza,
Y en el latir de mi corazón siempre hubo guerra,
En la que perdí tu amor, tu mirada y la vida entera.
Era más hermosa que contemplar el reflejo de la luna.
Inclusive era preferible mirar tus ojos que las estrellas.
Y ahora es toda una fantasía llena de ilusiones perdidas.
Cuando era ciego, tú eras mi guía y ahora que veo,
Solo conservo tus retratos, los cuales iluminan mis días.
La noche no existe para mí, pues ahí crecí y ahí viví
Y ahora que no estás, aparte de oscuras también son frías.
Ahora no puedo reparar el vacío que dejaste en mi.
Tampoco puedo olvidar el corazón que le llore.
No puedo perder todo lo que buscaba y lo que no encontré.
No puedo dejar de pensarte y perderme en algo que no logré.
Solo puedo decir que me perdí en tu mirada.
Que en tus labios reposo mi fuerza,
Y en el latir de mi corazón siempre hubo guerra,
En la que perdí tu amor, tu mirada y la vida entera.