Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
Petrona Hernández López
¡Amanda! ¡Amanda!
telegrama de sonrisa
en la montaña del olvido.
La sombra que heredaste
de tu mama, la María Venancia
hilvanan recuerdos interminables
en el ingrato tiempo.
En El Bijagüe
tu sombra hizo posta
resguardo nombres y lugares
hoy; todos distantes, de la insípida realidad.
Frente al fogón que heredaste de tu madre
La eterna cocinera
donde la imagen de Sandino,
se oculto del frío y el hambre
la sombra de más de un guerrillero
se alimentó en tus manos:
Carlos, Germán el Danto, Agüero...
¡OH, gladiadores criollos, de tiempos reciente
gentiles criaturas, inmortalizados héroes
al borde del olvido, agravio hacen de tu gesta!
El escudo de tu honor
lo corroe el sarro del silencio en la traición.
En el campo de concentración de Waslala
clavaron en tu mirada
su odio desnudo de humanidad.
No pudo la tortura
romper el sello de tu silencio.
Cuenta, cuentos de historias
época lejana, distantes de la razón
cuando el honor no eran cinco letras
en propaganda vacía de rosado o chicha
ni el sacrificios compensaba una traición.
En Vos, mujer de épicos sacrificios,
la humildad no la encontrabas
en pócimas de santería
ni ocultada cobardemente el crimen
de niña violada en las faldas de la inmunidad.
Al borde de la muerte
Él, te clavan la irónica medalla
pretendiendo minimizar el olvido frívolo.
Zamacucos, insignificante alférez
prisionero de su ego.
Amanda
baquiana de trasnochados sueños
de noches frías
como el lugar donde reposa
y anida los traidores.
Amanda; morralito de esperanzas.
La sangre de tus hijos
reviste las paredes de sus mansiones.
Los hijos de Ellos, ocultan sus crímenes
en la fortuna usurpada.
Rodeado de alambres imaginarios
revestidos de la indolente comodidad
la pluma del poeta; -que hizo canto tu gesta-
reposa en su escritorio cultivando olvido.
En sus versos, ya no canta verdades;
ya no le incita la incómoda verdad del pueblo.
¡El Poeta calla!
¡El poeta ha muerto!
¡Amanda! ¡Amanda! decidle al General;
que toda su Nicaragua
es un campo de concentración.
El invasor se gesto en el vientre de la Patria
y ahora, Él, es el dueño de las llaves
el que abre y cierra las puertas de pactos
y traiciones.
La siguiente es información relacionada a esta heroica figura de la guerrilla en la montaňa:
Murió la épica Amanda Aguilar
Managua (ACAN-EFE)
Tomado: La Prensa
Petrona Hernández López, la anciana conocida con el seudónimo de Amanda Aguilar durante la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza, murió ayer a la edad de 116 años, informó un portavoz del Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños de Managua.
Amanda Aguilar, que fue una histórica colaboradora de Augusto C. Sandino y de los guerrilleros sandinistas, nació el 3 de mayo de 1890 y cobró notoriedad cuando el sacerdote y poeta trapense Ernesto Cardenal Martínez le dedicó un poema, llamado Las Mujeres de El Cuá, que fue musicalizado por Carlos Mejía Godoy.
Madre de cinco hijos, cuatro de ellos asesinados durante la dictadura somocista, era originaria de la comarca El Carmen, municipio de Rancho Grande, Matagalpa.
La anciana, junto a 19 campesinas de Rancho Grande, fue encarcelada, trasladada al municipio de El Cuá en el departamento de Jinotega donde fueron torturadas en 1968 por la guardia de Somoza, por proteger a guerrilleros sandinistas.
El testimonio de esas mujeres campesinas, sobre los vejámenes que sufrieron de manos de la guardia de Somoza, estremecieron a la sociedad nicaragüense.
A la anciana, que murió en la pobreza y sin casa propia, le sobrevive su hijo Pablo Hernández, con quien vivía.
Antes de morir, fue visitada por el presidente Daniel Ortega, quien le otorgó póstumamente la orden Augusto C. Sandino.
———
Legendaria y digna dama de la Revolución
Muere Amanda Aguilar, la Mujer del Cua
Edwin Sánchez | esanchez@elnuevodiario.com.ni
Foto
REPRODUCCIÓN FRANK CORTÉS / END.- La Amanda Aguilar, líder de las Mujeres del Cua. Este miércoles a las tres de la tarde falleció en el Hospital Militar de Managua.
Petrona Hernández, la emblemática Amanda Aguilar de las Mujeres del Cua, falleció este miércoles en el Hospital Militar de Managua a los 116 años. Si no ha sido por EL NUEVO DIARIO que sacó la noticia de cómo estaba tan mal de salud, no la hubieran traído a Managua, dijeron allegados a la dama, que junto a su familia apoyó a las columnas guerrilleras del Frente Sandinista desde los años 60, hasta su triunfo en 1979.
Fue Francisco Mendoza, nuestro corresponsal en Matagalpa, quien dio la voz de alerta al visitarla en su lecho de enferma. Los artistas, al leer la noticia en END, inmediatamente organizaron un programa para ayudar a la anciana.
Benigna Mendiola, La Venancia de Luis Enrique Mejía, fue la que organizó junto a su esposo, el héroe Bernandino Díaz Ochoa, a las Mujeres del Cua, en El Bijagüe, integrándola a los sindicatos. Al hablar con END, le vienen esos recuerdos de la montaña y exalta el valor de todas estas mujeres, con Amanda Aguilar a la cabeza: dignidad, coraje, renuncia a lo propio y hasta a la vida, para proteger la vida de los guerrilleros alzados en armas contra la dinastía de los Somoza.
A las mujeres del Cua las conozco desde hace tiempo, a comienzos de los 60, dijo Benigna. En 1962 organizamos los sindicatos. Todos sus hijos, de la Amanda, fueron organizados en El Bijagüe Norte. De ahí pasan a formar parte del FSLN y se integran a las columnas guerrilleras. La Petrona fue la madre del miembro de la primera Dirección Nacional del FSLN, Jacinto Hernández.
Recuerda que en ese proceso de formación sindical;ahí estaba la viejita, sólo que un poco más joven.
La Amanda Aguilar, junto con sus sobrinas la Laurelia, la Emelina, la Martina, la Cándida, y la Julia, son las Mujeres del Cua, señala Benigna. Estaba, además, la Angelina, su nuera, esposa de Jacinto Hernández. Él era suplente de la Dirección Nacional en 1962, cuando formaron la primera DN, en Patuca. Nosotros estábamos organizados ya de antes.
Ahora que me toca hablar de ella, diré que poco antes que descubrieran el campamento grande de los guerrilleros, en Zinica --todavía no había ocurrido el episodio de Pancasán--, sacaron a una parte de muchachos para emboscar a la Guardia. Estas mujeres bajaron por Yaoska, El Pájaro, La Lana, El Bote. Bajando el río La Lana, las agarra la guardia a las mujeres que huían.
Ellas iban con tres muchachos. Los otros se habían ido tomando otro rumbo. Las capturan y las llevan al Cua, rememora Benigna. Por eso les dicen Las mujeres del Cua. Estuvieron seis meses presas y fueron torturadas. A la viejita, doña María, de 120 años, mamá de Amanda, era la abuela de toda esa gente de los Hernández.
A doña Petrona la golpearon, y no quiso decir nunca nada. Cuando insistían, daba otra dirección, pero nunca, como las otras mujeres, dijeron nada. A la muchacha la violaron y los niños los dieron a los jueces de Mesta.
Cuando les dieron la libertad a ellas, las mandaron a El Carmen. Ahí nadie les quería dar posada. Benigna entonces las llevó donde la familia Torres. Todo mundo tenía miedo, porque decían que eran guerrilleras. No era cualquiera el que tomaba a estas mujeres. Ahí murió la mamá de Amanda, doña María, pero le decían María Venancia.
Sus hijos y uno de la DN
Los hijos de la Amanda Aguilar eran tres: Pablito --el único que le sobrevive--, Efigenio (Jacinto Hernández, primer campesino que llegó a ser suplente de la Dirección Nacional), y el cabo Luis. Ella apoyaba a sus hijos, pero no costó mucho integrarla a los sindicatos. Ella los aconsejaba, que cuidado, que era peligroso. Era muy pegada con ellos, dice Benigna.
La historia de Amanda Aguilar cruza casi toda la historia más importante del FSLN, hasta antes del 19 de julio de 1979, aunque no aparezca en los libros de la organización, sin embargo, bastó un solo poema de Ernesto Cardenal y una composición de Carlos Mejía Godoy para que entrara de pie en la historia de Nicaragua.
Protegió a Carlos Fonseca, cuidó, además, de Víctor Manuel Tirado López, Henry Ruiz, Edén Pastora, Germán Pomares y Carlos Agüero Echeverría, prácticamente los hombres que llegaron a ser el indiscutible símbolo de la lucha guerrillera sandinista.
Prácticamente, sin las Mujeres del Cua no se puede hablar de la guerra de guerrillas. Ellas fueron baluarte de las columnas guerrilleras. Ese poco de mujeres, como dice Benigna, les pasaban información, servían de correo, los escondían, les hacían la comida, arriesgaban su vida por los entonces muchachos.
Amanda será sepultada hoy en Waslala, según la primera información que obtuvo Benigna.
Hablar de Amanda Aguilar es hablar de los anfitriones de la revolución, de las mujeres que comenzaron a apoyar a los guerrilleros en el campo, que no era tan fácil. Era enfrentarse a los terratenientes, a la Guardia y los jueces de Mesta. Y estas mujeres los apoyaron, y ellas no dijeron dónde estaban los campamentos cuando las capturaron. Preferían mejor que las malmataran y decían que no sabían nada antes de denunciar a alguien. Encontrar a esa clase de compañeras son pocas.
Dos hermanos de la Amanda, como lo cita la canción, fueron montados en un avión para nunca más volver. Eran ellos Chachagón -Juan-- y Esteban Hernández
Todo eso soportó esta mujer.
Siempre le ayudó el FSLN, aunque fuera poco. En los años de la Reforma Agraria se le entregó una finca muy lejos de su zona. La vio un día, dio la vuelta y se fue de regreso para su Bijagüe Norte: ahí donde salieron las primeras columnas guerrilleras. Ahí, donde una vez vio aquel manantial de luz y lucha y que ella misma ayudó a convertirlo en un mar de revolución. Como Sandino, nunca pidió ni un palmo de tierra para su sepultura.
Artistas rendirán postrer homenaje
Osman Balmaceda, Presidente de la Asociación de Artistas de Nicaragua Rafael Gastón Pérez, anunció que el acto para recaudar fondos en beneficio de Amanda Aguilar se realizará ahora con la idea de apoyar a la familia de Petrona Hernández.
Éstas fueron las primeras palabras, tras enterarse en el Hospital Militar de la muerte de Amanda, precisamente a poco de haberla visto todavía con vida a eso de las dos de la tarde.
Teníamos programado un concierto dedicado a ella, en reconocimiento a su gran trayectoria, porque los artistas nos conmovimos con la información de END. Así se sumaron Carlos Mejía y Los de Palacagüina, Luis Enrique Mejía, Marina Cárdenas, Juan Solórzano, el Ballet Macehualt, Jorge Paladino, Eveling Martínez, Miss Nicaragua Claudia Frixione, y el grupo Iñucanche.
La actividad será el 23 de febrero a las 7 pm en el Centro Cultural Managua.
Tomado de : ARGENPRESS.I
Entre las más bellas canciones del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy figura la dedicada a Las mujeres del Cuá, valerosas féminas que enfrentaron el horror y los vejámenes de la Guardia Nacional durante la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
Había iniciado esta dinastía con el padre, Anastasio Somoza García -responsable del asesinato de Augusto C. Sandino (1895-1934)-, que fuera ajusticiado en 1956 por el poeta Rigoberto López Pérez y en cuyo acto heroico éste pierde la vida.
Amanda Aguilar a los 114 años (Foto: LA PRENSA)
Amanda Aguilar, hija de María Venancia -fue cocinera de Sandino, conocido como el General de Hombres Libres-, vivió junto a otras una tragedia que conmovió no sólo a los habitantes de este país centroamericano sino también a los del mundo.
Vive en la comarca El Carmen, Rancho Grande, en el departamento (provincia) de Matagalpa, cuya cabecera está a 130 kilómetros al noreste de esta capital.
Cumplió 115 años el 3 de mayo de 2005 y se llama realmente María de la Cruz, aunque la conocen como Petrona Hernández, mientras su seudónimo en la guerrilla era Amanda Aguilar.
Datos consultados reseñan que con su madre se inició la tradición guerrillera, la cual le costaría la vida a ésta y a varios de sus descendientes.
La intuición femenina se hace presente cuando Amanda cuenta cómo cuando ladraban los perros en la oscuridad salía y gritaba: '¡Ajá jodidos (una frase muy común entre los nicaragüenses), ojalá que me roben el chancho (cerdo), le voy a decir a la Guardia...!'
'Pero yo sabía que era la misma Guardia', dijo en mayo de 2004 entre risas, en entrevista para la revista Magazine, una publicación quincenal del diario La Prensa.
El momento más dramático de esa colaboración revolucionaria ocurrió en 1968.
La temida Guardia Nacional incendió sus viviendas y todas las mujeres y niños huyeron hacia el campamento guerrillero de Zinica, al norte del país, entre las montañas.
Pronto descubrió la Guardia este lugar y aunque ellas pudieron escapar, en Santa María de Tasuá, en Bocay, fueron apresadas y enviadas al cuartel de El Cuá.
El municipio Cuá-Bocay pertenece al departamento de Jinotega, cuya cabecera de igual nombre está a 162 kilómetros al noreste de esta capital.
En total fueron 19 las mujeres llevadas al mencionado cuartel.
Angelina Díaz Aguilar era la nuera de Amanda, madre de su esposo Jacinto Hernández, un comandante guerrillero asesinado por la Guardia en 1974, cinco años antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, acaecido el 19 de julio de 1979.
La persecución contra ellas, recordó a la Revista, comenzó desde que se incorporaron al sindicato con Bernardino Díaz, en 1966. Por esa época la Guardia llegaba a la finca El Carmen y les destruía en horas de la noche lo que habían cultivado por el día.
Al ser capturadas y llevadas a El Cuá, sufrieron momentos terribles.
'Nos sacaban a medianoche y nos decían que nos iban a matar si no decíamos la verdad, que nos iban a desaparecer. A muchas compañeras las violaron. A la Martina la violaron y abortó. A la Cándida Martínez la violaron también', recuerda.
Esta última era una 'chavala' (muchacha), casi una niña, cuando fue ultrajada por un guardia.
No sabemos si le traicionó la memoria o fue un desliz periodístico, pero si bien ella menciona con el nombre de Martina a quien violaron y abortó, Mejía Godoy utiliza Matilde -quizás así lo quiso él-; el resto de los nombres sí se corresponden.
El cantor dice: ...cuando a la pobre Matilde, la patrulla la agarró, la indita abortó sentada con tanta interrogación...
Luego comprobamos que, según una proclama del 27 de mayo de 2001, el nombre que aparece es el de Martina González Hernández, aunque este hecho trivial no desvía nuestra atención de algo tan importante como es la esencia misma de cada una de estas vidas.
Tras tres meses -otros textos indican que fueron seis meses de encierro- de angustias las liberaron y al poco tiempo María Venancia murió debido al maltrato físico padecido.
Cuentan que a pesar de ser una anciana más que centenaria la subieron a una mula y la trasladaron en el animal durante muchas horas hasta encarcelarla, además de amenazarla de muerte.
Aurelia Hernández, de 48 años, tampoco olvida el trago amargo que representó ese tiempo en el cuartel de El Cuá.
'Nos decían que nos iban a tirar del avión y nos echarían lejos, nos pegaban con la punta del rifle para que dijéramos la verdad'.
Rememoró que a su tío Juan Hernández y a su primo Saturnino González Hernández 'los echaron al avión, a saber a dónde los fueron a dejar, porque se perdieron. Y también mataron a Jacinto Hernández, primo mío'.
Ahora Facunda Catalina González, la esposa de Saturnino, tiene 68 años. 'Lo botaron del avión', recalcó ésta.
Fueron dejadas en libertad, pero bajo la amenaza de asesinarlas si las volvían a capturar..., ellas siguieron en la lucha hasta el triunfo de la revolución.
La triste historia fue narrada en una crónica periodística y a los pocos días salió a la luz un poema del sacerdote y poeta Ernesto Cardenal, inspirado en el dolor de estas mujeres, y otro del historiador Alejandro Dávila Bolaños.
Basado en esos tres materiales, Mejía Godoy compuso su hermosa canción.
Han transcurrido 37 años desde esta represión contra la mujer nicaragüense y unas han fallecido, otras residen en Matagalpa, en la llamada Costa Atlántica o Caribe y en Managua.
Facunda Catalina cierra con una sentencia la entrevista, al afirmar que seguirá siendo sandinista 'hasta que me vaya de este mundo'.
La melodía de Mejía Godoy empieza y concluye de igual manera: 'Voy a hablarles, compañeros, de las mujeres de El Cuá, que bajaron de los cerros, por orden del General. De la María Venancia y de la Amanda Aguilar, dos hijas de la montaña que no quisieron hablar'.
Historias épicas donde ellas, humildes campesinas, leales y dignas, ocuparon un lugar importante en la lucha revolucionaria de este pueblo.
Reply
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From: MSN NicknameALMATHEA_NIPA Sent: 2/25/2007 1:07 PM
MI HERMANO CHEPELEÓN:
AÚN CONSERVO LA COMPOSICIÓN MUSICAL DE CARLOS MEJÍA GODOY. CUANDO LA ESCUCHÉ POR PRIMERA VEZ, SE ME HIZO UN NUDO MUY GRANDE EN LA GARGANTA. FUERON TIEMPOS INGRATOS Y DIFÍCILES PARA TODOS LOS CAMPESINOS, EN ESPECIAL LA MUJER.
ME HA GUSTADO MUCHÍSIMO TU APORTE DE LAS VIVENCIAS DE LAS MUJERES DEL CUÁ. LO QUE NO LOGRO CONCEBIR ES QUE A ESTAS DIGNAS HIJAS DE LA PATRIA, NO SE LES HAYA DADO EL LUGAR JUSTO QUE SE MERECÍAN POR SU APORTE VALIOSO EN LA LUCHA SANDINISTA. SIGUIERON SU VIDA EN LA POBREZA MÁS TRISTE. Y ES AHORA, QUE PARTE LA SEÑORA AMANDA AGUILAR, QUE SE LE VA A CONCEDER UN HOMENAJE PÓSTUMO.....CUANDO MERECIÓ ESE HOMENAJE EN VIDA.
ES ESTE TIPO DE COSAS A LAS QUE NO LOGRO DIGERIR. PERO SI, LAS MUJERES DEL CUÁ, SON Y SEGUIRÁN SIENDO LA ESENCIA VIVA DE LA BIZARRÍA DE LAS MUJERES DE NUESTRA TIERRA.
NO DE AQUELLAS OTRAS QUE A DIFERENCIA DE ESTAS GRANDES SEÑORAS, HOY SE SIENTAN EN SUS SILLAS MADE IN MASAYA, SE MECEN EN SUS HERMOSAS HAMACAS BLANCAS MATRIMONIALES TAMBIÉN MADE IN MASAYA Y SE ACUESTAN EN LAS CAMAS IMPORTADAS MADE IN QUIÉN SABE DÓNDE, ENSANGRENTADAS CON LA VIOLACIÓN DE SUS PROPIAS HIJAS, CON LA CONCIENCIA LIVIANA, EN UN ACTO QUE ABORRECÍAN EN LA DICTADURA SOMOCISTA Y QUE AHORA EMULAN Y TRATAN DE TAPAR CON UN DEDO, GOZANDO DE LAS RIQUEZAS QUE DEBIERON SERVIR PARA HACERLES LA VIDA MÁS DECENTE A LAS MUJERES QUE COMO LAS DEL CUÁ, HOY VIVEN EN LA MÁS NEGRA DE LAS MISERIAS.
QUIERO PEDIRTE DISCULPAS POR ESTE ARREBATO DE SENTIMIENTOS. PERO ES MI REALIDAD, MI SENTIR.
QUE MUJERES COMO LAS DEL CUÁ Y TODAS LAS MUJERES DECENTES QUE DIERON SU VIDA Y SU ESFUERZO VERDADERO POR UNA NICARAGUA DIGNA, SEAN LA SEMILLA Y EL PARADIGMA A SEGUIR PARA LOGRAR QUE NUESTRA PATRIA RENAZCA COMO EL AVE FÉNIX.
ABRAZOS FRATERNOS.
¡Amanda! ¡Amanda!
telegrama de sonrisa
en la montaña del olvido.
La sombra que heredaste
de tu mama, la María Venancia
hilvanan recuerdos interminables
en el ingrato tiempo.
En El Bijagüe
tu sombra hizo posta
resguardo nombres y lugares
hoy; todos distantes, de la insípida realidad.
Frente al fogón que heredaste de tu madre
La eterna cocinera
donde la imagen de Sandino,
se oculto del frío y el hambre
la sombra de más de un guerrillero
se alimentó en tus manos:
Carlos, Germán el Danto, Agüero...
¡OH, gladiadores criollos, de tiempos reciente
gentiles criaturas, inmortalizados héroes
al borde del olvido, agravio hacen de tu gesta!
El escudo de tu honor
lo corroe el sarro del silencio en la traición.
En el campo de concentración de Waslala
clavaron en tu mirada
su odio desnudo de humanidad.
No pudo la tortura
romper el sello de tu silencio.
Cuenta, cuentos de historias
época lejana, distantes de la razón
cuando el honor no eran cinco letras
en propaganda vacía de rosado o chicha
ni el sacrificios compensaba una traición.
En Vos, mujer de épicos sacrificios,
la humildad no la encontrabas
en pócimas de santería
ni ocultada cobardemente el crimen
de niña violada en las faldas de la inmunidad.
Al borde de la muerte
Él, te clavan la irónica medalla
pretendiendo minimizar el olvido frívolo.
Zamacucos, insignificante alférez
prisionero de su ego.
Amanda
baquiana de trasnochados sueños
de noches frías
como el lugar donde reposa
y anida los traidores.
Amanda; morralito de esperanzas.
La sangre de tus hijos
reviste las paredes de sus mansiones.
Los hijos de Ellos, ocultan sus crímenes
en la fortuna usurpada.
Rodeado de alambres imaginarios
revestidos de la indolente comodidad
la pluma del poeta; -que hizo canto tu gesta-
reposa en su escritorio cultivando olvido.
En sus versos, ya no canta verdades;
ya no le incita la incómoda verdad del pueblo.
¡El Poeta calla!
¡El poeta ha muerto!
¡Amanda! ¡Amanda! decidle al General;
que toda su Nicaragua
es un campo de concentración.
El invasor se gesto en el vientre de la Patria
y ahora, Él, es el dueño de las llaves
el que abre y cierra las puertas de pactos
y traiciones.
La siguiente es información relacionada a esta heroica figura de la guerrilla en la montaňa:
Murió la épica Amanda Aguilar
Managua (ACAN-EFE)
Tomado: La Prensa
Petrona Hernández López, la anciana conocida con el seudónimo de Amanda Aguilar durante la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza, murió ayer a la edad de 116 años, informó un portavoz del Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños de Managua.
Amanda Aguilar, que fue una histórica colaboradora de Augusto C. Sandino y de los guerrilleros sandinistas, nació el 3 de mayo de 1890 y cobró notoriedad cuando el sacerdote y poeta trapense Ernesto Cardenal Martínez le dedicó un poema, llamado Las Mujeres de El Cuá, que fue musicalizado por Carlos Mejía Godoy.
Madre de cinco hijos, cuatro de ellos asesinados durante la dictadura somocista, era originaria de la comarca El Carmen, municipio de Rancho Grande, Matagalpa.
La anciana, junto a 19 campesinas de Rancho Grande, fue encarcelada, trasladada al municipio de El Cuá en el departamento de Jinotega donde fueron torturadas en 1968 por la guardia de Somoza, por proteger a guerrilleros sandinistas.
El testimonio de esas mujeres campesinas, sobre los vejámenes que sufrieron de manos de la guardia de Somoza, estremecieron a la sociedad nicaragüense.
A la anciana, que murió en la pobreza y sin casa propia, le sobrevive su hijo Pablo Hernández, con quien vivía.
Antes de morir, fue visitada por el presidente Daniel Ortega, quien le otorgó póstumamente la orden Augusto C. Sandino.
———
Legendaria y digna dama de la Revolución
Muere Amanda Aguilar, la Mujer del Cua
Edwin Sánchez | esanchez@elnuevodiario.com.ni
Foto
REPRODUCCIÓN FRANK CORTÉS / END.- La Amanda Aguilar, líder de las Mujeres del Cua. Este miércoles a las tres de la tarde falleció en el Hospital Militar de Managua.
Petrona Hernández, la emblemática Amanda Aguilar de las Mujeres del Cua, falleció este miércoles en el Hospital Militar de Managua a los 116 años. Si no ha sido por EL NUEVO DIARIO que sacó la noticia de cómo estaba tan mal de salud, no la hubieran traído a Managua, dijeron allegados a la dama, que junto a su familia apoyó a las columnas guerrilleras del Frente Sandinista desde los años 60, hasta su triunfo en 1979.
Fue Francisco Mendoza, nuestro corresponsal en Matagalpa, quien dio la voz de alerta al visitarla en su lecho de enferma. Los artistas, al leer la noticia en END, inmediatamente organizaron un programa para ayudar a la anciana.
Benigna Mendiola, La Venancia de Luis Enrique Mejía, fue la que organizó junto a su esposo, el héroe Bernandino Díaz Ochoa, a las Mujeres del Cua, en El Bijagüe, integrándola a los sindicatos. Al hablar con END, le vienen esos recuerdos de la montaña y exalta el valor de todas estas mujeres, con Amanda Aguilar a la cabeza: dignidad, coraje, renuncia a lo propio y hasta a la vida, para proteger la vida de los guerrilleros alzados en armas contra la dinastía de los Somoza.
A las mujeres del Cua las conozco desde hace tiempo, a comienzos de los 60, dijo Benigna. En 1962 organizamos los sindicatos. Todos sus hijos, de la Amanda, fueron organizados en El Bijagüe Norte. De ahí pasan a formar parte del FSLN y se integran a las columnas guerrilleras. La Petrona fue la madre del miembro de la primera Dirección Nacional del FSLN, Jacinto Hernández.
Recuerda que en ese proceso de formación sindical;ahí estaba la viejita, sólo que un poco más joven.
La Amanda Aguilar, junto con sus sobrinas la Laurelia, la Emelina, la Martina, la Cándida, y la Julia, son las Mujeres del Cua, señala Benigna. Estaba, además, la Angelina, su nuera, esposa de Jacinto Hernández. Él era suplente de la Dirección Nacional en 1962, cuando formaron la primera DN, en Patuca. Nosotros estábamos organizados ya de antes.
Ahora que me toca hablar de ella, diré que poco antes que descubrieran el campamento grande de los guerrilleros, en Zinica --todavía no había ocurrido el episodio de Pancasán--, sacaron a una parte de muchachos para emboscar a la Guardia. Estas mujeres bajaron por Yaoska, El Pájaro, La Lana, El Bote. Bajando el río La Lana, las agarra la guardia a las mujeres que huían.
Ellas iban con tres muchachos. Los otros se habían ido tomando otro rumbo. Las capturan y las llevan al Cua, rememora Benigna. Por eso les dicen Las mujeres del Cua. Estuvieron seis meses presas y fueron torturadas. A la viejita, doña María, de 120 años, mamá de Amanda, era la abuela de toda esa gente de los Hernández.
A doña Petrona la golpearon, y no quiso decir nunca nada. Cuando insistían, daba otra dirección, pero nunca, como las otras mujeres, dijeron nada. A la muchacha la violaron y los niños los dieron a los jueces de Mesta.
Cuando les dieron la libertad a ellas, las mandaron a El Carmen. Ahí nadie les quería dar posada. Benigna entonces las llevó donde la familia Torres. Todo mundo tenía miedo, porque decían que eran guerrilleras. No era cualquiera el que tomaba a estas mujeres. Ahí murió la mamá de Amanda, doña María, pero le decían María Venancia.
Sus hijos y uno de la DN
Los hijos de la Amanda Aguilar eran tres: Pablito --el único que le sobrevive--, Efigenio (Jacinto Hernández, primer campesino que llegó a ser suplente de la Dirección Nacional), y el cabo Luis. Ella apoyaba a sus hijos, pero no costó mucho integrarla a los sindicatos. Ella los aconsejaba, que cuidado, que era peligroso. Era muy pegada con ellos, dice Benigna.
La historia de Amanda Aguilar cruza casi toda la historia más importante del FSLN, hasta antes del 19 de julio de 1979, aunque no aparezca en los libros de la organización, sin embargo, bastó un solo poema de Ernesto Cardenal y una composición de Carlos Mejía Godoy para que entrara de pie en la historia de Nicaragua.
Protegió a Carlos Fonseca, cuidó, además, de Víctor Manuel Tirado López, Henry Ruiz, Edén Pastora, Germán Pomares y Carlos Agüero Echeverría, prácticamente los hombres que llegaron a ser el indiscutible símbolo de la lucha guerrillera sandinista.
Prácticamente, sin las Mujeres del Cua no se puede hablar de la guerra de guerrillas. Ellas fueron baluarte de las columnas guerrilleras. Ese poco de mujeres, como dice Benigna, les pasaban información, servían de correo, los escondían, les hacían la comida, arriesgaban su vida por los entonces muchachos.
Amanda será sepultada hoy en Waslala, según la primera información que obtuvo Benigna.
Hablar de Amanda Aguilar es hablar de los anfitriones de la revolución, de las mujeres que comenzaron a apoyar a los guerrilleros en el campo, que no era tan fácil. Era enfrentarse a los terratenientes, a la Guardia y los jueces de Mesta. Y estas mujeres los apoyaron, y ellas no dijeron dónde estaban los campamentos cuando las capturaron. Preferían mejor que las malmataran y decían que no sabían nada antes de denunciar a alguien. Encontrar a esa clase de compañeras son pocas.
Dos hermanos de la Amanda, como lo cita la canción, fueron montados en un avión para nunca más volver. Eran ellos Chachagón -Juan-- y Esteban Hernández
Todo eso soportó esta mujer.
Siempre le ayudó el FSLN, aunque fuera poco. En los años de la Reforma Agraria se le entregó una finca muy lejos de su zona. La vio un día, dio la vuelta y se fue de regreso para su Bijagüe Norte: ahí donde salieron las primeras columnas guerrilleras. Ahí, donde una vez vio aquel manantial de luz y lucha y que ella misma ayudó a convertirlo en un mar de revolución. Como Sandino, nunca pidió ni un palmo de tierra para su sepultura.
Artistas rendirán postrer homenaje
Osman Balmaceda, Presidente de la Asociación de Artistas de Nicaragua Rafael Gastón Pérez, anunció que el acto para recaudar fondos en beneficio de Amanda Aguilar se realizará ahora con la idea de apoyar a la familia de Petrona Hernández.
Éstas fueron las primeras palabras, tras enterarse en el Hospital Militar de la muerte de Amanda, precisamente a poco de haberla visto todavía con vida a eso de las dos de la tarde.
Teníamos programado un concierto dedicado a ella, en reconocimiento a su gran trayectoria, porque los artistas nos conmovimos con la información de END. Así se sumaron Carlos Mejía y Los de Palacagüina, Luis Enrique Mejía, Marina Cárdenas, Juan Solórzano, el Ballet Macehualt, Jorge Paladino, Eveling Martínez, Miss Nicaragua Claudia Frixione, y el grupo Iñucanche.
La actividad será el 23 de febrero a las 7 pm en el Centro Cultural Managua.
Tomado de : ARGENPRESS.I
Entre las más bellas canciones del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy figura la dedicada a Las mujeres del Cuá, valerosas féminas que enfrentaron el horror y los vejámenes de la Guardia Nacional durante la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
Había iniciado esta dinastía con el padre, Anastasio Somoza García -responsable del asesinato de Augusto C. Sandino (1895-1934)-, que fuera ajusticiado en 1956 por el poeta Rigoberto López Pérez y en cuyo acto heroico éste pierde la vida.
Amanda Aguilar a los 114 años (Foto: LA PRENSA)
Amanda Aguilar, hija de María Venancia -fue cocinera de Sandino, conocido como el General de Hombres Libres-, vivió junto a otras una tragedia que conmovió no sólo a los habitantes de este país centroamericano sino también a los del mundo.
Vive en la comarca El Carmen, Rancho Grande, en el departamento (provincia) de Matagalpa, cuya cabecera está a 130 kilómetros al noreste de esta capital.
Cumplió 115 años el 3 de mayo de 2005 y se llama realmente María de la Cruz, aunque la conocen como Petrona Hernández, mientras su seudónimo en la guerrilla era Amanda Aguilar.
Datos consultados reseñan que con su madre se inició la tradición guerrillera, la cual le costaría la vida a ésta y a varios de sus descendientes.
La intuición femenina se hace presente cuando Amanda cuenta cómo cuando ladraban los perros en la oscuridad salía y gritaba: '¡Ajá jodidos (una frase muy común entre los nicaragüenses), ojalá que me roben el chancho (cerdo), le voy a decir a la Guardia...!'
'Pero yo sabía que era la misma Guardia', dijo en mayo de 2004 entre risas, en entrevista para la revista Magazine, una publicación quincenal del diario La Prensa.
El momento más dramático de esa colaboración revolucionaria ocurrió en 1968.
La temida Guardia Nacional incendió sus viviendas y todas las mujeres y niños huyeron hacia el campamento guerrillero de Zinica, al norte del país, entre las montañas.
Pronto descubrió la Guardia este lugar y aunque ellas pudieron escapar, en Santa María de Tasuá, en Bocay, fueron apresadas y enviadas al cuartel de El Cuá.
El municipio Cuá-Bocay pertenece al departamento de Jinotega, cuya cabecera de igual nombre está a 162 kilómetros al noreste de esta capital.
En total fueron 19 las mujeres llevadas al mencionado cuartel.
Angelina Díaz Aguilar era la nuera de Amanda, madre de su esposo Jacinto Hernández, un comandante guerrillero asesinado por la Guardia en 1974, cinco años antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, acaecido el 19 de julio de 1979.
La persecución contra ellas, recordó a la Revista, comenzó desde que se incorporaron al sindicato con Bernardino Díaz, en 1966. Por esa época la Guardia llegaba a la finca El Carmen y les destruía en horas de la noche lo que habían cultivado por el día.
Al ser capturadas y llevadas a El Cuá, sufrieron momentos terribles.
'Nos sacaban a medianoche y nos decían que nos iban a matar si no decíamos la verdad, que nos iban a desaparecer. A muchas compañeras las violaron. A la Martina la violaron y abortó. A la Cándida Martínez la violaron también', recuerda.
Esta última era una 'chavala' (muchacha), casi una niña, cuando fue ultrajada por un guardia.
No sabemos si le traicionó la memoria o fue un desliz periodístico, pero si bien ella menciona con el nombre de Martina a quien violaron y abortó, Mejía Godoy utiliza Matilde -quizás así lo quiso él-; el resto de los nombres sí se corresponden.
El cantor dice: ...cuando a la pobre Matilde, la patrulla la agarró, la indita abortó sentada con tanta interrogación...
Luego comprobamos que, según una proclama del 27 de mayo de 2001, el nombre que aparece es el de Martina González Hernández, aunque este hecho trivial no desvía nuestra atención de algo tan importante como es la esencia misma de cada una de estas vidas.
Tras tres meses -otros textos indican que fueron seis meses de encierro- de angustias las liberaron y al poco tiempo María Venancia murió debido al maltrato físico padecido.
Cuentan que a pesar de ser una anciana más que centenaria la subieron a una mula y la trasladaron en el animal durante muchas horas hasta encarcelarla, además de amenazarla de muerte.
Aurelia Hernández, de 48 años, tampoco olvida el trago amargo que representó ese tiempo en el cuartel de El Cuá.
'Nos decían que nos iban a tirar del avión y nos echarían lejos, nos pegaban con la punta del rifle para que dijéramos la verdad'.
Rememoró que a su tío Juan Hernández y a su primo Saturnino González Hernández 'los echaron al avión, a saber a dónde los fueron a dejar, porque se perdieron. Y también mataron a Jacinto Hernández, primo mío'.
Ahora Facunda Catalina González, la esposa de Saturnino, tiene 68 años. 'Lo botaron del avión', recalcó ésta.
Fueron dejadas en libertad, pero bajo la amenaza de asesinarlas si las volvían a capturar..., ellas siguieron en la lucha hasta el triunfo de la revolución.
La triste historia fue narrada en una crónica periodística y a los pocos días salió a la luz un poema del sacerdote y poeta Ernesto Cardenal, inspirado en el dolor de estas mujeres, y otro del historiador Alejandro Dávila Bolaños.
Basado en esos tres materiales, Mejía Godoy compuso su hermosa canción.
Han transcurrido 37 años desde esta represión contra la mujer nicaragüense y unas han fallecido, otras residen en Matagalpa, en la llamada Costa Atlántica o Caribe y en Managua.
Facunda Catalina cierra con una sentencia la entrevista, al afirmar que seguirá siendo sandinista 'hasta que me vaya de este mundo'.
La melodía de Mejía Godoy empieza y concluye de igual manera: 'Voy a hablarles, compañeros, de las mujeres de El Cuá, que bajaron de los cerros, por orden del General. De la María Venancia y de la Amanda Aguilar, dos hijas de la montaña que no quisieron hablar'.
Historias épicas donde ellas, humildes campesinas, leales y dignas, ocuparon un lugar importante en la lucha revolucionaria de este pueblo.
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From: MSN NicknameALMATHEA_NIPA Sent: 2/25/2007 1:07 PM
MI HERMANO CHEPELEÓN:
AÚN CONSERVO LA COMPOSICIÓN MUSICAL DE CARLOS MEJÍA GODOY. CUANDO LA ESCUCHÉ POR PRIMERA VEZ, SE ME HIZO UN NUDO MUY GRANDE EN LA GARGANTA. FUERON TIEMPOS INGRATOS Y DIFÍCILES PARA TODOS LOS CAMPESINOS, EN ESPECIAL LA MUJER.
ME HA GUSTADO MUCHÍSIMO TU APORTE DE LAS VIVENCIAS DE LAS MUJERES DEL CUÁ. LO QUE NO LOGRO CONCEBIR ES QUE A ESTAS DIGNAS HIJAS DE LA PATRIA, NO SE LES HAYA DADO EL LUGAR JUSTO QUE SE MERECÍAN POR SU APORTE VALIOSO EN LA LUCHA SANDINISTA. SIGUIERON SU VIDA EN LA POBREZA MÁS TRISTE. Y ES AHORA, QUE PARTE LA SEÑORA AMANDA AGUILAR, QUE SE LE VA A CONCEDER UN HOMENAJE PÓSTUMO.....CUANDO MERECIÓ ESE HOMENAJE EN VIDA.
ES ESTE TIPO DE COSAS A LAS QUE NO LOGRO DIGERIR. PERO SI, LAS MUJERES DEL CUÁ, SON Y SEGUIRÁN SIENDO LA ESENCIA VIVA DE LA BIZARRÍA DE LAS MUJERES DE NUESTRA TIERRA.
NO DE AQUELLAS OTRAS QUE A DIFERENCIA DE ESTAS GRANDES SEÑORAS, HOY SE SIENTAN EN SUS SILLAS MADE IN MASAYA, SE MECEN EN SUS HERMOSAS HAMACAS BLANCAS MATRIMONIALES TAMBIÉN MADE IN MASAYA Y SE ACUESTAN EN LAS CAMAS IMPORTADAS MADE IN QUIÉN SABE DÓNDE, ENSANGRENTADAS CON LA VIOLACIÓN DE SUS PROPIAS HIJAS, CON LA CONCIENCIA LIVIANA, EN UN ACTO QUE ABORRECÍAN EN LA DICTADURA SOMOCISTA Y QUE AHORA EMULAN Y TRATAN DE TAPAR CON UN DEDO, GOZANDO DE LAS RIQUEZAS QUE DEBIERON SERVIR PARA HACERLES LA VIDA MÁS DECENTE A LAS MUJERES QUE COMO LAS DEL CUÁ, HOY VIVEN EN LA MÁS NEGRA DE LAS MISERIAS.
QUIERO PEDIRTE DISCULPAS POR ESTE ARREBATO DE SENTIMIENTOS. PERO ES MI REALIDAD, MI SENTIR.
QUE MUJERES COMO LAS DEL CUÁ Y TODAS LAS MUJERES DECENTES QUE DIERON SU VIDA Y SU ESFUERZO VERDADERO POR UNA NICARAGUA DIGNA, SEAN LA SEMILLA Y EL PARADIGMA A SEGUIR PARA LOGRAR QUE NUESTRA PATRIA RENAZCA COMO EL AVE FÉNIX.
ABRAZOS FRATERNOS.
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