rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
En la orilla de tu río un día vine a beber
y bebí del agua fresca, que apaciguaba mi sed...
En tu orilla reposaba mi cansado corazón
y en tu ribera de ensueño, todo mi miedo murió...
En tus aguas me perdí, tu corriente me arrastró
y ahora nada ni nadie puede arrancarme tu amor...
Y aunque me muera de pena, aunque me mate el dolor,
vivo al borde de la orilla, donde duerme mi ilusión...
y bebí del agua fresca, que apaciguaba mi sed...
En tu orilla reposaba mi cansado corazón
y en tu ribera de ensueño, todo mi miedo murió...
En tus aguas me perdí, tu corriente me arrastró
y ahora nada ni nadie puede arrancarme tu amor...
Y aunque me muera de pena, aunque me mate el dolor,
vivo al borde de la orilla, donde duerme mi ilusión...
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