danie
solo un pensamiento...
Para morirse
no hace falta que te maten a palabras
ni que te cuelguen hasta de tu sombra.
Aunque te eches largas horas de humo
y vino, en un bar de mala muerte,
con las amantes del Suicidio;
y oigas el dolor ladrando en la noche…
No estarás muerto.
Sí, serás un fracasado, algo como lo son todos,
pero no alcanza… para morirse.
La muerte de verdad, y, compadre, no hablo de la muerte por vejez
o por una plaga
o por un balazo en un zaguán oscuro “esa es
una muerte próspera y feliz” es llevar el dolor propio
y también el ajeno
como si fuera
una bolsa de basura al hombro.
Dichosa bolsa
que adónde vayas
siempre será disputada por todos
los perros que andan sueltos.
no hace falta que te maten a palabras
ni que te cuelguen hasta de tu sombra.
Aunque te eches largas horas de humo
y vino, en un bar de mala muerte,
con las amantes del Suicidio;
y oigas el dolor ladrando en la noche…
No estarás muerto.
Sí, serás un fracasado, algo como lo son todos,
pero no alcanza… para morirse.
La muerte de verdad, y, compadre, no hablo de la muerte por vejez
o por una plaga
o por un balazo en un zaguán oscuro “esa es
una muerte próspera y feliz” es llevar el dolor propio
y también el ajeno
como si fuera
una bolsa de basura al hombro.
Dichosa bolsa
que adónde vayas
siempre será disputada por todos
los perros que andan sueltos.