En un mundo de piezas ajenas.

Valerithh

Poeta recién llegado
En un mundo de sombras y luz apagada,
donde el eco del ayer nunca se marcha,
camino descalza entre ruinas calladas,
buscando respuestas en miradas que faltan.

¿Por qué tú, yo, que tanto te amaba?
¿Por qué el amor se volvió una daga?
Las manos que un día me dieron abrigo
dejaron en mí cicatrices y espinas.

Me abrazo a los nombres que ya se han perdido,
a manos que un día sintieron abrigo,
pero el frío regresa y en su cruel susurro
me dice que el tiempo no borra el vacío.

Vivo de piezas ajenas,
con bordes cortantes y grietas abiertas,
en un mundo donde solo yo me entiendo,
donde el grito se ahoga en el viento.

¿Por qué el corazón no entiende razones?
¿Por qué sigue amando, aunque duela en el pecho?
¿Por qué las memorias son nudos que atan,
aunque sean heridas que sangran en silencio?

Y aunque en la tristeza mi alma navega,
aún busco un faro en la noche más negra, un mundo de piezas ajenas.

Si solo vivo de piezas ajenas,
¿dónde estoy yo, en qué parte me encuentro?
Tal vez no soy lo que perdí en el tiempo,
sino lo que nace de entre los fragmentos.Y aun si mi historia es un eco perdido,
remiendo mis grietas con restos de olvido.
Quizá en las sombras resida mi esencia,
y en lo que me falta descubra mi fuerza. Me pierdo en un laberinto sin salida.
donde cada pared susurra mi nombre,
ecos de un tiempo que nunca se quiebra,
cadenas de un miedo que nunca se esconde.

Mi piel grita historias que nadie escucha,
mi voz se apaga entre sombras ajenas,
¿soy solo un reflejo de todo el abuso,
o aún queda algo que no me arrebatan?

Intento encajar en un mundo de máscaras,
pero mis piezas están desgarradas,
nadie ve el llanto detrás de mis ojos,
nadie pregunta por qué estoy quebrada.

Y aun así, sigo aquí,
remendando los restos de lo que fui,
tal vez no soy lo que me hicieron,
tal vez aún puedo ser solo… yo
Intentando encajar en un mundo de piezas ajenas, encerrada entre cuatro paredes, donde yo ya no soy. Donde mi piel grita, donde mi sangre arde, donde no te puedo odiar y estoy condenada a quererte ¿Porque tu, porque a mi? Tal ves fue mi culpa o la tuya, pero estamos condenados a vivir un mundo de piezas ajenas. Donde me arrebataste lo más mio y lo hiciste tuyo.

Es difícil volver a recuperar esa parte de mi, es un camino oscuro en la noche más negra. Mi vos apagada entre una multitud, con miedo a salir, de ese encierro, con miedo a ser juzgada y nuevamente ser apagada en un mundo de piezas ajenas.

Pero si este mundo no tiene mi nombre,
si mis pasos resuenan en ecos ajenos,
si mi historia es un puzle con piezas robadas,
¿dónde empieza mi voz? ¿Dónde acaba mi miedo?

Quizá en las grietas se esconde la fuerza,
quizá en la herida florece mi esencia.
Si el tiempo no borra, si el dolor no cesa,
seré yo quien grabe mi nueva promesa.

No más cadenas de sombras ajenas,
no más susurros dictando mi pena.
Soy más que el daño, más que el quebranto,
más que los restos de un tiempo olvidado.

Aunque aún tiemble mi voz apagada,
aunque el miedo susurre en mi espalda,
buscaré en la noche mi propio reflejo,
y en cada pedazo, hallaré mi regreso.
Me enseñaste a callar con miradas,
a fingir que el dolor no tenía nombre,
a cargar con un peso invisible
que me doblaba la espalda
y me partía el alma.Las paredes fueron testigos mudos,
las noches, un túnel sin salida.
Grité en silencio hasta olvidar mi voz,
cerré los ojos hasta olvidar mi reflejo.
No era una niña,
no era un cuerpo,
no era nada.Pero aquí estoy.

Rota, pero de pie.
Herida, pero viva.
Marcada, pero aún con nombre.Soy la cicatriz que se niega a hundirse,
soy el grito que ahora es trueno,
soy la piel que arde con rabia
y los ojos que ya no bajan la mirada.
Me hiciste pedazos con manos de hierro,
con palabras que envenenaban mi sangre,
con el peso de un secreto
que se clavó en mis huesos
como un grito sin aire,
como una sombra pegada a mi espalda, condenada a vivir en un mundo de piezas ajenas.

Valerith.
 
En un mundo de sombras y luz apagada,
donde el eco del ayer nunca se marcha,
camino descalza entre ruinas calladas,
buscando respuestas en miradas que faltan.

¿Por qué tú, yo, que tanto te amaba?
¿Por qué el amor se volvió una daga?
Las manos que un día me dieron abrigo
dejaron en mí cicatrices y espinas.

Me abrazo a los nombres que ya se han perdido,
a manos que un día sintieron abrigo,
pero el frío regresa y en su cruel susurro
me dice que el tiempo no borra el vacío.

Vivo de piezas ajenas,
con bordes cortantes y grietas abiertas,
en un mundo donde solo yo me entiendo,
donde el grito se ahoga en el viento.

¿Por qué el corazón no entiende razones?
¿Por qué sigue amando, aunque duela en el pecho?
¿Por qué las memorias son nudos que atan,
aunque sean heridas que sangran en silencio?

Y aunque en la tristeza mi alma navega,
aún busco un faro en la noche más negra, un mundo de piezas ajenas.

Si solo vivo de piezas ajenas,
¿dónde estoy yo, en qué parte me encuentro?
Tal vez no soy lo que perdí en el tiempo,
sino lo que nace de entre los fragmentos.Y aun si mi historia es un eco perdido,
remiendo mis grietas con restos de olvido.
Quizá en las sombras resida mi esencia,
y en lo que me falta descubra mi fuerza. Me pierdo en un laberinto sin salida.
donde cada pared susurra mi nombre,
ecos de un tiempo que nunca se quiebra,
cadenas de un miedo que nunca se esconde.

Mi piel grita historias que nadie escucha,
mi voz se apaga entre sombras ajenas,
¿soy solo un reflejo de todo el abuso,
o aún queda algo que no me arrebatan?

Intento encajar en un mundo de máscaras,
pero mis piezas están desgarradas,
nadie ve el llanto detrás de mis ojos,
nadie pregunta por qué estoy quebrada.

Y aun así, sigo aquí,
remendando los restos de lo que fui,
tal vez no soy lo que me hicieron,
tal vez aún puedo ser solo… yo
Intentando encajar en un mundo de piezas ajenas, encerrada entre cuatro paredes, donde yo ya no soy. Donde mi piel grita, donde mi sangre arde, donde no te puedo odiar y estoy condenada a quererte ¿Porque tu, porque a mi? Tal ves fue mi culpa o la tuya, pero estamos condenados a vivir un mundo de piezas ajenas. Donde me arrebataste lo más mio y lo hiciste tuyo.

Es difícil volver a recuperar esa parte de mi, es un camino oscuro en la noche más negra. Mi vos apagada entre una multitud, con miedo a salir, de ese encierro, con miedo a ser juzgada y nuevamente ser apagada en un mundo de piezas ajenas.

Pero si este mundo no tiene mi nombre,
si mis pasos resuenan en ecos ajenos,
si mi historia es un puzle con piezas robadas,
¿dónde empieza mi voz? ¿Dónde acaba mi miedo?

Quizá en las grietas se esconde la fuerza,
quizá en la herida florece mi esencia.
Si el tiempo no borra, si el dolor no cesa,
seré yo quien grabe mi nueva promesa.

No más cadenas de sombras ajenas,
no más susurros dictando mi pena.
Soy más que el daño, más que el quebranto,
más que los restos de un tiempo olvidado.

Aunque aún tiemble mi voz apagada,
aunque el miedo susurre en mi espalda,
buscaré en la noche mi propio reflejo,
y en cada pedazo, hallaré mi regreso.
Me enseñaste a callar con miradas,
a fingir que el dolor no tenía nombre,
a cargar con un peso invisible
que me doblaba la espalda
y me partía el alma.Las paredes fueron testigos mudos,
las noches, un túnel sin salida.
Grité en silencio hasta olvidar mi voz,
cerré los ojos hasta olvidar mi reflejo.
No era una niña,
no era un cuerpo,
no era nada.Pero aquí estoy.

Rota, pero de pie.
Herida, pero viva.
Marcada, pero aún con nombre.Soy la cicatriz que se niega a hundirse,
soy el grito que ahora es trueno,
soy la piel que arde con rabia
y los ojos que ya no bajan la mirada.
Me hiciste pedazos con manos de hierro,
con palabras que envenenaban mi sangre,
con el peso de un secreto
que se clavó en mis huesos
como un grito sin aire,
como una sombra pegada a mi espalda, condenada a vivir en un mundo de piezas ajenas.

Valerith.
Buen inicio.
Bienvenida al Foro.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba