Marga M.R.
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un viejo café...
sobre la barra
dos cortos,dos cortados,
y en la mesa de al lado
llorando a media voz una guitarra,
dos mesas más allá dos bailarinas
de esas que atesoran las esquinas
para vender su fe,
de frente,
dos yuppies repeinados
hablando de subidas de mercado
mientras toman el té,
y al fondo...
donde apenas se ve,mas se adivina
la imagen de un desliz apasionado
al ritmo del latido de Sabina,
aroma de cigarro y naftalina...
En un viejo café
sobre la barra
dos cortos,dos cortados...
y en la mesa de al lado
llorando a media voz una guitarra,
el llanto de un dolor que se ha clavado...
donde nadie lo ve.
sobre la barra
dos cortos,dos cortados,
y en la mesa de al lado
llorando a media voz una guitarra,
dos mesas más allá dos bailarinas
de esas que atesoran las esquinas
para vender su fe,
de frente,
dos yuppies repeinados
hablando de subidas de mercado
mientras toman el té,
y al fondo...
donde apenas se ve,mas se adivina
la imagen de un desliz apasionado
al ritmo del latido de Sabina,
aroma de cigarro y naftalina...
En un viejo café
sobre la barra
dos cortos,dos cortados...
y en la mesa de al lado
llorando a media voz una guitarra,
el llanto de un dolor que se ha clavado...
donde nadie lo ve.