noé mesías
Poeta asiduo al portal
EN URUEÑA TE ESPERARÉ
Estoy acongojado en el lugar que fue nuestro nido de amor
donde has dejado un enorme vacío y herido mi corazón
mas mi amor es tan grande que no pierdo la esperanza
por este motivo a cada momento me arrimo a mi ventana
por si algún día decides volver a tu nidal.
Mas tu nunca me honras con tu presencia
solamente contemplo el caminar de los turistas
que emocionados van haciendo fotos del pueblo
hasta que aparezco en el lente de alguna cámara
donde mi rostro no oculta mi sufrimiento
pobre palomino, que te ha pasado?... Murmura.
No me hace falta la compasión de fotógrafos aficionados
me hiere aun mas cuando se conduelen de mi tristeza
yo solamente anhelo y ansío a que vuelvas
y a mi semblante regresará la sonrisa.
Nunca abandonaré Urueña, ni mi escondrijo
yo ya no tengo ánimo para volar por el mundo
mirar a la calle es mi hobby en esta soledad
aunque a ti ya no te apasione mi gorjeo.
Si algún día vuelves a nuestro nido que no sea por caridad
no aceptaré una limosna quiero un arrullo sincero
como aquel día que me diste tu primer pico
nunca olvidaré esa dulzura de tu picoteo.
Noé Navas Lascano
Estoy acongojado en el lugar que fue nuestro nido de amor
donde has dejado un enorme vacío y herido mi corazón
mas mi amor es tan grande que no pierdo la esperanza
por este motivo a cada momento me arrimo a mi ventana
por si algún día decides volver a tu nidal.
Mas tu nunca me honras con tu presencia
solamente contemplo el caminar de los turistas
que emocionados van haciendo fotos del pueblo
hasta que aparezco en el lente de alguna cámara
donde mi rostro no oculta mi sufrimiento
pobre palomino, que te ha pasado?... Murmura.
No me hace falta la compasión de fotógrafos aficionados
me hiere aun mas cuando se conduelen de mi tristeza
yo solamente anhelo y ansío a que vuelvas
y a mi semblante regresará la sonrisa.
Nunca abandonaré Urueña, ni mi escondrijo
yo ya no tengo ánimo para volar por el mundo
mirar a la calle es mi hobby en esta soledad
aunque a ti ya no te apasione mi gorjeo.
Si algún día vuelves a nuestro nido que no sea por caridad
no aceptaré una limosna quiero un arrullo sincero
como aquel día que me diste tu primer pico
nunca olvidaré esa dulzura de tu picoteo.
Noé Navas Lascano