ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
.
.
.
Enciendo otro cigarro y me digo:
......“No hay ser que haya pasado
.......por la faz de la tierra,
....................sin haber muerto”.
Boto el humo entre mis labios,
y con el vicio sostenido entre mis dedos,
he digitado: “¿Por qué tanto temor a con la muerte?”.
Y continuando,
me sigo cuestionando, aquello ineludible,
...resumido en la pregunta omnipotente:
....“¿Será que acaso somos cual Dios padre?”.
Que por ello tememos a la muerte y,
que en el fondo,
en nuestras almas miserables,
conocemos la verdad,
aquella subyacente,
que nos dice con su voz,
interminable:
......¡SOMOS INMORTALES!
......Tanto miedo, sin embargo!
Apago mi cigarro y, continuando….
Hace un momento fijábame en mis manos,
repitiendo: “he aquí que quien las mira no es el ojo,
................ni el mecanismo que proyecta
................la imagen de este cuerpo en su cerebro;
................¡NO! No puede ser el cuerpo,
................quien mírese las manos”.
.
.
.
.
.
.
Y entonces, comprendiendo,
que este que yo soy es mi espíritu,
mi mente, ¡mi conciencia!,
..........a Dios le agradecí:
....................“Gracias padre nuestro,
.....................por habernos dado tu imagen,
..........................conforme a tu semejanza”.
.....¡Alabado seas!
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Enciendo otro cigarro y me digo:
......“No hay ser que haya pasado
.......por la faz de la tierra,
....................sin haber muerto”.
Boto el humo entre mis labios,
y con el vicio sostenido entre mis dedos,
he digitado: “¿Por qué tanto temor a con la muerte?”.
Y continuando,
me sigo cuestionando, aquello ineludible,
...resumido en la pregunta omnipotente:
....“¿Será que acaso somos cual Dios padre?”.
Que por ello tememos a la muerte y,
que en el fondo,
en nuestras almas miserables,
conocemos la verdad,
aquella subyacente,
que nos dice con su voz,
interminable:
......¡SOMOS INMORTALES!
......Tanto miedo, sin embargo!
Apago mi cigarro y, continuando….
Hace un momento fijábame en mis manos,
repitiendo: “he aquí que quien las mira no es el ojo,
................ni el mecanismo que proyecta
................la imagen de este cuerpo en su cerebro;
................¡NO! No puede ser el cuerpo,
................quien mírese las manos”.
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Y entonces, comprendiendo,
que este que yo soy es mi espíritu,
mi mente, ¡mi conciencia!,
..........a Dios le agradecí:
....................“Gracias padre nuestro,
.....................por habernos dado tu imagen,
..........................conforme a tu semejanza”.
.....¡Alabado seas!
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