Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Caramba con esta letra azuzando la tinta
en pos de hurgar tus donaires exquisitos,
esos que vuestra merced gusta airear en verso.
Contigo siempre encontrado poeta,
y a tropezar con tu alma vengo decidido,
por si untáramos juntos de la vida
aquellos manjares relamiendo poema.
Y llevemos el verbo hacia invisibles de la magia
en nuestros diligentes odres de palabras,
donde no se escatime el aplauso
salvo mediocres lleve la sustancia.
Muéstrame entonces las guaridas del detalle
cosa vena del silencio abrumador,
quien a cántaros de emociones acechadoras
sembrará tiempo nos concierna.
Y al unísono escudriñemos el alba
tras desembarazarnos de somnolencias baldías,
luego así de organizar la memoria
al ocaso compartiremos folio.
Tú y tus hígados hacedores de verso,
yo y mis retinas de paciencia inaudita,
como lobos ambos aullando poema
fieramente sobrecogidos de mundo.
en pos de hurgar tus donaires exquisitos,
esos que vuestra merced gusta airear en verso.
Contigo siempre encontrado poeta,
y a tropezar con tu alma vengo decidido,
por si untáramos juntos de la vida
aquellos manjares relamiendo poema.
Y llevemos el verbo hacia invisibles de la magia
en nuestros diligentes odres de palabras,
donde no se escatime el aplauso
salvo mediocres lleve la sustancia.
Muéstrame entonces las guaridas del detalle
cosa vena del silencio abrumador,
quien a cántaros de emociones acechadoras
sembrará tiempo nos concierna.
Y al unísono escudriñemos el alba
tras desembarazarnos de somnolencias baldías,
luego así de organizar la memoria
al ocaso compartiremos folio.
Tú y tus hígados hacedores de verso,
yo y mis retinas de paciencia inaudita,
como lobos ambos aullando poema
fieramente sobrecogidos de mundo.