• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Encontramos los páramos tan envejecidos

Asklepios

Incinerando envidias
Encontramos los páramos tan envejecidos,

que se habían encerrado en incierto y

perdido color.

Sus sombras, materia dura,

sepultaban los últimos rumores

de un argumento vacío de erupciones…

Surgió entonces, lentamente, lo inmediato:

Lo que es y deja de ser al instante,

como un intento más de argumentar y

dar sentido al paso de los años…

A un tiempo, -el suyo-, que,

al dejar de respirar, ha retenido

toda distancia como prueba de que,

lo inmediato, apenas tiene valor, mientras

no deja de preguntarse si su antigüedad

sí tiene, o no tiene algún significado.
 
Encontramos los páramos tan envejecidos,

que se habían encerrado en incierto y

perdido color.

Sus sombras, materia dura,

sepultaban los últimos rumores

de un argumento vacío de erupciones…

Surgió entonces, lentamente, lo inmediato:

Lo que es y deja de ser al instante,

como un intento más de argumentar y

dar sentido al paso de los años…

A un tiempo, -el suyo-, que,

al dejar de respirar, ha retenido

toda distancia como prueba de que,

lo inmediato, apenas tiene valor, mientras

no deja de preguntarse si su antigüedad

sí tiene, o no tiene algún significado.
Una reflexión profunda sobre el envejecimiento y la pérdida del significado a través del tiempo.

Saludos
 
Atrás
Arriba