MiguelEsteban
ÚNICO
Cuando escribo
vive el alma
en la palabra nunca dicha,
cuando te leo
encuentro sentido
a la flor que nace dentro
hoy te veo
donde ayer no tenía ojos
hoy te encuentro
en esta piedra-corazón
que fue estrella
el verso se abre
brota esta sangre
olvido que es tristeza
olvido que perdí el camino
olvido que viví
hasta que te vi
amapola del destino.
No quiero despertar del sueño
del que en otra vida te conocí.
Muero por un beso,
vivo por tu querer
sueño del que te llama mi piel,
dulce susurro
en el arrullo de tu cielo,
llamo al instinto
que despierto
bebió de tu cuerpo.
No hace falta
encadenarme
para ser tu sombra
para ser aullido
y lumbre en tu camino.
Sólo nos vimos
y nuestras almas jugaron
a abrazarse sin tiempo,
condena de tu pestañeo
entrega en calor que guarda,
giro en tu sentido
amarte sin razón
solo corazón.
En alas de la pasión,
te encontré
donde gritaba el amor.
El castellano y Leannán-Sídhe