Siento tu aire trepar silente
la piel de mi alma
Siento como arde tu silencio
y suspira en mi pecho
tu palabra
Crepita tu aliento
en todas mis esquinas,
-encrucijada divina-
Y canto para ti una noche de fuego y almíbar,
cuyos broches de ámbar
nos abriguen los sueños
la vida
El viento me dice tu nombre
tus aguas me llueven la boca
Y te hablo en el pliegue de la sombra
cuando tu luz me alimenta
y me toca
Late el cristal de la aurora,
me hierve la miel en las manos
e inundo de poemas tu cielo
porque te amo