Envuelto en sombra
estaba el jardín;
La luna
esa noche no brillaba.
Los faros de los coches
iluminaban la cancela,
pero la oscuridad
era la dueña.
Nos sabíamos todos los escalones
y las veredas
que llegaban al porche,
pero cada vez
nuestros pasos eran mas lentos.
La copa del naranjo
nos acogió como siempre
resbalando sin tino.
Fue la ultima despedida,
el ultimo beso cultivo
estaba el jardín;
La luna
esa noche no brillaba.
Los faros de los coches
iluminaban la cancela,
pero la oscuridad
era la dueña.
Nos sabíamos todos los escalones
y las veredas
que llegaban al porche,
pero cada vez
nuestros pasos eran mas lentos.
La copa del naranjo
nos acogió como siempre
resbalando sin tino.
Fue la ultima despedida,
el ultimo beso cultivo