MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Hoy he mirado clandestina
la sintonía de tu madrugada,
acariciando con mis ojos
la periferia de tu boca,
besando la caída de tus pestañas.
Indago en el velo de tus pupilas,
el aire se impregna del perfume de tus poros,
como aceite de óleo
que se fija en el lienzo de tus gestas.
Te veo cuál Sigfrido
conquistando el reino Nibelungo,
bañándote en la sangre del dragón,
alcanzando la invulnerabilidad,
dejando al aire la hoja de tilo
adherida a tu parte más humana,
dotada de vulnerabilidad,
la que intento proteger con mi aliento
y te sigo acariciando con la mirada,
como Krimilda.
la sintonía de tu madrugada,
acariciando con mis ojos
la periferia de tu boca,
besando la caída de tus pestañas.
Indago en el velo de tus pupilas,
el aire se impregna del perfume de tus poros,
como aceite de óleo
que se fija en el lienzo de tus gestas.
Te veo cuál Sigfrido
conquistando el reino Nibelungo,
bañándote en la sangre del dragón,
alcanzando la invulnerabilidad,
dejando al aire la hoja de tilo
adherida a tu parte más humana,
dotada de vulnerabilidad,
la que intento proteger con mi aliento
y te sigo acariciando con la mirada,
como Krimilda.