De paseo los dos por cierta playa
de los bailes fue su conversación,
yo escuchaba pero mi pensamiento
sólo oía su voz
Era el tono una dulce melodía,
su sonrisa mortal fascinación
pues sentí que moría en ese instante
aquejado de amor.
Y seguía disertando sobre fiestas
y yo mundo, silente espectador,
acabado el paseo sólo dije
eres ya mi pasión.
Ojalá un nuevo encuentro fuera eterno
y escuchar lo que dice el corazón
porque el mío en silencio está esperando
conseguir su favor.
Última edición: