Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Encuentro
Desde una ventana una puerta divisé.
Al abrirse se asomó mi rostro,
me enfocó la vista y se sorprendió.
En cambio, lo tomé con calma;
los hechos extraños no me intranquilizan.
La puerta fue cerrada con sigilo
en tanto yo caía desde la ventana
a un suelo de pasto fragante.
Bajo el sol caminé en veinte pasos,
me detuve ante la puerta y golpeé.
Nadie respondió y abrí.
Oscuros pasajes inquietantes
trataron de hacerme desistir.
Me interné en uno de ellos;
bajaba hasta que uno se olvidaba
de que estaba descendiendo.
Un sótano helado se extendía en el fin.
Todos los pasajes concluían en él
y en su centro encendido,
cual desquiciado en trance,
tras mirarme fijamente… mi clon se inmoló.
Ariel Carrizo Pacheco
Desde una ventana una puerta divisé.
Al abrirse se asomó mi rostro,
me enfocó la vista y se sorprendió.
En cambio, lo tomé con calma;
los hechos extraños no me intranquilizan.
La puerta fue cerrada con sigilo
en tanto yo caía desde la ventana
a un suelo de pasto fragante.
Bajo el sol caminé en veinte pasos,
me detuve ante la puerta y golpeé.
Nadie respondió y abrí.
Oscuros pasajes inquietantes
trataron de hacerme desistir.
Me interné en uno de ellos;
bajaba hasta que uno se olvidaba
de que estaba descendiendo.
Un sótano helado se extendía en el fin.
Todos los pasajes concluían en él
y en su centro encendido,
cual desquiciado en trance,
tras mirarme fijamente… mi clon se inmoló.
Ariel Carrizo Pacheco