lucov
Poeta recién llegado
Amo la soledad de las iglesias
porque en su silencio está Dios.
Quietas permanecen las plegarias
de los que ya están
en la divina dimensión.
Amo el silencio de las iglesias
porque en su soledad está Dios
latente están
las oraciones no pronunciadas
En la soledad del silencio de Dios.
Estamos en el movimiento
de la construcción de Dios,
como los que ya fueron,
nosotros también seremos
y los que estarán al final
verán junto al creador
la obra concluida.
No somos en esta vida
los últimos en los últimos tiempos,
tan solo vivimos
un segundo en el tiempo cósmico
porque en su silencio está Dios.
Quietas permanecen las plegarias
de los que ya están
en la divina dimensión.
Amo el silencio de las iglesias
porque en su soledad está Dios
latente están
las oraciones no pronunciadas
En la soledad del silencio de Dios.
Estamos en el movimiento
de la construcción de Dios,
como los que ya fueron,
nosotros también seremos
y los que estarán al final
verán junto al creador
la obra concluida.
No somos en esta vida
los últimos en los últimos tiempos,
tan solo vivimos
un segundo en el tiempo cósmico