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Encuentros y Reencuentros

MarcosR

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
 
Última edición:
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió acompañado y floreciente, al fin y cabo mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía, y no el espejo de una barca imposible, ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también, y aquellas viejas lágrimas suplicando en silencio que callara el puñal que yo mismo inventaba. Dejé huellas mojadas en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad confesó el secreto.
Eras reina desde siempre y para siempre.
Me acompañé de ausencia.
Me trepé al horizonte.
Te busqué en el desierto.
Y estabas en mis párpados.
El himno de los mares y ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Es hermoso disfrutar poemas tan lindos...

Escribes muy bien.
Felicidades por esta obra maravillosa.

Saludos desde este mi lado del mar.
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió acompañado y floreciente, al fin y al cabo mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía, y no el espejo de una barca imposible, ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también, y aquellas viejas lágrimas suplicando en silencio que callara el puñal que yo mismo inventaba. Dejé huellas mojadas en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad confesó el secreto.
Eras reina desde siempre y para siempre.
Me acompañé de ausencia.
Me trepé al horizonte.
Te busqué en el desierto.
Y estabas en mis párpados.
El himno de los mares y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
El final me recuerda a una canción que amo, pero todo el poema es un bello canto.
Un abrazo.
 
Sin duda que es lo más maravilloso, podemos expresar todo lo que no hacemos o decimos verbalmente.

Y tu lo haces de maravillas.
Hola Naty!
Leyendo este poema después de tanto tiempo me encontré con que no te había respondido este lindo mensaje.
Coincido contigo, la poesía tiene un lenguaje propio que va más allá de lo verbal, y eso es lo que le da profundidad y trascendencia.
Te mando un abrazo grande querida compañera!
 
Última edición:
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Hasta que el amor vuelva.

Saludos
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Muy buenas letras nos regalas.

Feliz fin de semana.
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Excelente poema he leído. Un placer despertarse y leer esto. Un abrazo con la pluma del alma
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Hermoso poema lleno de sensibilidad, amor y reconocimiento. Un gusto leerte.
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.

Es una excelente historia en versos y va fluyendo hacia un gran final.
Fue un gusto leerte. muy feliz sábado.
 
Ya no estoy solo en el muelle.
El alba me descubrió
acompañado y floreciente,
al fin y al cabo
mi soledad eras tú.
Eternos navegantes de las nubes.
Amantes compañeros de la noche.
Habitantes de la caricia.
Ciertamente eras océano y poesía,
y no el espejo de una barca imposible,
ultrajada en las colinas de la angustia.
Fuiste viento y mochila.
Fuiste faro y sendero.
Fuiste invierno también,
y aquellas viejas lágrimas
suplicando en silencio
que callara el puñal
que yo mismo inventaba.
Dejé huellas mojadas
en ese puerto enhiesto...

Hasta que la verdad
confesó el secreto.
Eras reina desde siempre
y para siempre.
Me acompañé de ausencia,
me trepé al horizonte,
te busqué en el desierto,
y estabas en mis párpados.
El himno de los mares
y el ave de la dicha.
Siendo mas que la danza y el tiempo.
Siendo la misma alma en la mirada.
Siendo la misma estrella en cada paso.
La misteriosa danza de la primavera
despertó nuestra aurora.
Ya es hora de nacer.
Ya es hora del reencuentro.
-Gracias por estar.
-Gracias por venir.
Un poema muy bonito. Un gusto pasar.
Abrazo.
 
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