Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada fue nunca infinito
Seguiré buscado,
cruzando el vacío deshabitado
sin que desista la esperanza.
Avanzaré por la soledad desierta,
con las manos firmes,
con el beso en mis labio,
con los ojos abierto,
con la piel preñada de ilusiones,
anclando la soledad en un eco.
Y me sobrarían miles de razones,
si una sola razón, quisiera detenerme...