Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esos abiertos ojos
de mirada fría.
Coronadas por crestas
de rocas dormidas
El rio reclama
en las aguas lisas
esa faz impávida
sin muecas , sin sonrisas
Ni el cálido horizonte
que a lo lejos se divisa
rompe esa quietud,
tan fría e imprecisa.
Hay bellezas que imprimen
muerte a la vida
si huyeron de los ojos
un alma sorprendida
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