Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;hQXiTpIXlAc]http://www.youtube.com/watch?v=hQXiTpIXlAc[/video]
mar que brota
las olas que inundan
el sendero de mi existencia
fuego que hiere
y calor en el frío invierno
escalofrío del temor
cuando en el altar de tu sonrisa
enciendo velas de mi pasión
por ti vivo - ¡por ti respiro amor!...
este querer me mata y me condena, y me bendice -
me sana y me martiriza - ¡y me enloquezco!
ay de mí, si tanta devoción
ha de perderse en la nada -
¡pero permíteme servirte, adorarte sin tenerte
si no quieres que sea mi destrucción y mi muerte
lo que el corazón ardiente guarda...!
tú al que idolatrar es mi destino
de mi sufrimiento has de compadecerte
y no vas a dejar que en plena juventud me marchite
como una rama seca
sin que mis ojos dichosos te vean
sin que tu voz se vuelva mi aliento -
y junto con la tempestad
del sentimiento
yo muera lejos de ti, amor...
prefiero en la noble causa
de salvarte, querido mío, de mi propia vida hacer un escudo
que el puñal enemigo mi pecho atraviese
en vez de jamás tocarte -
prefiero yo sufrir tu pena
llorar con tus lágrimas
doler con tus dolencias -
tú mi fuego de la existencia
no debes nunca apagarte
¡ayúdame a soportar la condena
de siempre esperarte y buscarte en mi desespero!...
no me dejes en esta agonía
de no saber si vives todavía -
y si todo anda bien...
una palabra tuya - ¡sólo una!...
sería mi salvación...
yo te amo - te amaré - en tus manos
entrego hoy mi malherido e ingrato corazón
dueño eres de mi vida - tuya soy -
ansiosa tu nombre pronuncio en delirio
de una fiebre que de mí se apodera -
¡y cuando te pienso, mi mente está en llamas!...
y mientras te espero
por favor - te lo suplico -
no me dejes más sin noticias...
[13/10/2013]
mar que brota
las olas que inundan
el sendero de mi existencia
fuego que hiere
y calor en el frío invierno
escalofrío del temor
cuando en el altar de tu sonrisa
enciendo velas de mi pasión
por ti vivo - ¡por ti respiro amor!...
este querer me mata y me condena, y me bendice -
me sana y me martiriza - ¡y me enloquezco!
ay de mí, si tanta devoción
ha de perderse en la nada -
¡pero permíteme servirte, adorarte sin tenerte
si no quieres que sea mi destrucción y mi muerte
lo que el corazón ardiente guarda...!
tú al que idolatrar es mi destino
de mi sufrimiento has de compadecerte
y no vas a dejar que en plena juventud me marchite
como una rama seca
sin que mis ojos dichosos te vean
sin que tu voz se vuelva mi aliento -
y junto con la tempestad
del sentimiento
yo muera lejos de ti, amor...
prefiero en la noble causa
de salvarte, querido mío, de mi propia vida hacer un escudo
que el puñal enemigo mi pecho atraviese
en vez de jamás tocarte -
prefiero yo sufrir tu pena
llorar con tus lágrimas
doler con tus dolencias -
tú mi fuego de la existencia
no debes nunca apagarte
¡ayúdame a soportar la condena
de siempre esperarte y buscarte en mi desespero!...
no me dejes en esta agonía
de no saber si vives todavía -
y si todo anda bien...
una palabra tuya - ¡sólo una!...
sería mi salvación...
yo te amo - te amaré - en tus manos
entrego hoy mi malherido e ingrato corazón
dueño eres de mi vida - tuya soy -
ansiosa tu nombre pronuncio en delirio
de una fiebre que de mí se apodera -
¡y cuando te pienso, mi mente está en llamas!...
y mientras te espero
por favor - te lo suplico -
no me dejes más sin noticias...
[13/10/2013]
Última edición: