JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enigma Humano.
Viento cansado y deambulanté,
como cual si fuera lenguas de dolor,
que entre el fuego calcinanté se mutilan sus pasos
de aquel caminante sin camino.
Y entre la sombra del frio de su verdad,
como hojarascas secas
desquebrajadas con ansiedad.
Y la mueca en su rostro simplemente,
lo cotidiano de la vida corriendo apresuradamente.
Nada es como se piensa
todo se convierte en dolor y tristeza,
locos errantes de un pabellón sin cerca
siluetas entre paredes cruzando un camellón.
Y en sus ojos, la mirada perdida de su silencio,
el cruel silencio de sus propias palabras.
Nada escucha, tan sólo llora
por lo que en su adentro guarda,
bellos recuerdos vividos, algunos felices, y otros dolidos
que un día tempranamente sintió.
Y las cascadas de su piel
poco a poco se van secando,
Convirtiéndose tan sólo en lodo
convirtiéndose tan sólo en fango,
que poco a poco apaga la luz
de su triste existir, de su doloroso vivir.
De su existencia
Viento cansado y deambulanté,
como cual si fuera lenguas de dolor,
que entre el fuego calcinanté se mutilan sus pasos
de aquel caminante sin camino.
Y entre la sombra del frio de su verdad,
como hojarascas secas
desquebrajadas con ansiedad.
Y la mueca en su rostro simplemente,
lo cotidiano de la vida corriendo apresuradamente.
Nada es como se piensa
todo se convierte en dolor y tristeza,
locos errantes de un pabellón sin cerca
siluetas entre paredes cruzando un camellón.
Y en sus ojos, la mirada perdida de su silencio,
el cruel silencio de sus propias palabras.
Nada escucha, tan sólo llora
por lo que en su adentro guarda,
bellos recuerdos vividos, algunos felices, y otros dolidos
que un día tempranamente sintió.
Y las cascadas de su piel
poco a poco se van secando,
Convirtiéndose tan sólo en lodo
convirtiéndose tan sólo en fango,
que poco a poco apaga la luz
de su triste existir, de su doloroso vivir.
De su existencia