Roy Dávatoc
Poeta asiduo al portal
Me pierdo ingenuo
entre ladrillos
mientras respiro
y recibo tus estaciones,
tu voz climática
sobre mi pecho
y me subyugo
fuera de ti.
Percibo tus cambios,
tu canto de paz
bajo la sábana ajada
como si el cielo
se fuera a caer
y sobre él
a suicidarse mi beso;
tu sonrisa diáfana
se aleja sin avisar
y el lápiz de tu boca
se suicida presuroso
para rezar un manifiesto
que se descarna
sobre mi último aliento;
mientas actúas por tiempos
realizas un juego...
algunos pasados
otros moderno
y el niño curioso
vigila tus movimientos.
Así viajo a tu centro
aún escondido
para ser piel
o aire respirado
por tu garganta;
por tus pulmones
que respiran lo cósmico,
lo indomable de tu voz
que pide despertar.