QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Errante y sin un mapa yo camino
sin cuenta ni dar fe de lo que exploro
bohemio y con recuerdos de un tesoro
guardado hace ya tiempo en mi antifaz.
Ahora soy tan solo alguien sin rumbo,
escéptico en pasiones y hasta huraño,
un nómada perdido y algo extraño
queriendo sin amor buscar la paz.
Conmigo desde entonces va perenne
mi herido corazón de ajada cáscara
tratando de calmar tras esta máscara
tormentos que flagelan mi latir.
Sus formas ojalá fueran de amnesia
sin vueltas en el tiempo o retrocesos
hallando, sin embargo, que tus besos
se niegan inmortales a morir.