yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te amo amor en la ternura de tus vidrios rotos,
cuando todos tus vacíos amor son de nosotros,
cuando el mórbido zarpazo de los celos
te pone arena en la garganta,
te amo amor, maligna y santa.
Te amo amor en la hondura de tus depresiones,
en el desierto pudoroso y gélido de tus frustraciones.
Te amo en lo igneo de tu vientre satisfecho
y en los sopores de tus días menstruales.
Te amo en la traviesa trampa de la duda,
en las virtudes que sabes y callas
y en los defectos que esgrimes y niegas,
te amo necesaria y autoconsumible,
cierta y relativa,
te amo en el corrosivo orbitar del día
y en el benigno soplo de la noche.
Te amo cada vez que nazco en tu enredadera.
cuando todos tus vacíos amor son de nosotros,
cuando el mórbido zarpazo de los celos
te pone arena en la garganta,
te amo amor, maligna y santa.
Te amo amor en la hondura de tus depresiones,
en el desierto pudoroso y gélido de tus frustraciones.
Te amo en lo igneo de tu vientre satisfecho
y en los sopores de tus días menstruales.
Te amo en la traviesa trampa de la duda,
en las virtudes que sabes y callas
y en los defectos que esgrimes y niegas,
te amo necesaria y autoconsumible,
cierta y relativa,
te amo en el corrosivo orbitar del día
y en el benigno soplo de la noche.
Te amo cada vez que nazco en tu enredadera.