Artémida
Poeta recién llegado
Siempre fui un alma errante,
un corazón sin dueño, solitario,
no sé vivir de a dos,
nada conozco de reglas.
Fidelidad no ha sido más que un vocablo,
compromiso una idea muy lejana,
y amor... ¿qué es lo que ha sido?
Pues no más que una loca y cansada utopía
Pero quiero aprender, vida mía,
ser pupila de tus sentimientos,
enséñame a dominar este nuevo camino,
y perdona si mis pasos no son tan precisos.
Si alguna verdad te he ocultado,
si unas pocas lágrimas te he causado,
no es por ser víctima de este amor de fuego,
sino porque aún no sé rendirme ante sus llamas.
Más que tus límites te pido:
piedad, perdón, paciencia,
no te caigas ante esta lucha,
o mis párpados cansados se cerrarán para siempre.
Y a cambio te ofrezco mi pobre tesoro,
no hallarás mucho oro en este cofre,
pero si una noche cualquiera se terminan tus fuerzas,
Dios me dará las suyas para sostenerte.
En estos pequeños brazos,
en este diminuto cuerpo,
refúgiate cuando te hastíes de la vida,
descansa cuando la noche caiga sobre tus hombros.
Ya ves, significado de cada suspiro,
las leyes que desconozco quiero aprenderlas contigo,
recorrer la llanura de las calles,
o transitar borrascosos caminos
Puedes dudar incluso de que Dios mora allá arriba,
pero no de que te amo más allá de la mensura,
de los valores de este mundo,
pues no existe medida ni ciencia que lo justifique.
Porque mi certeza de Dios nos alcanza a los dos,
déjame a mí la fé... más no confíes tú en mí,
pues no soy yo quien te habla,
es mi alma que ha salido a buscarte...
es mi alma que está aprendiendo a amarte, más allá de las palabras
un corazón sin dueño, solitario,
no sé vivir de a dos,
nada conozco de reglas.
Fidelidad no ha sido más que un vocablo,
compromiso una idea muy lejana,
y amor... ¿qué es lo que ha sido?
Pues no más que una loca y cansada utopía
Pero quiero aprender, vida mía,
ser pupila de tus sentimientos,
enséñame a dominar este nuevo camino,
y perdona si mis pasos no son tan precisos.
Si alguna verdad te he ocultado,
si unas pocas lágrimas te he causado,
no es por ser víctima de este amor de fuego,
sino porque aún no sé rendirme ante sus llamas.
Más que tus límites te pido:
piedad, perdón, paciencia,
no te caigas ante esta lucha,
o mis párpados cansados se cerrarán para siempre.
Y a cambio te ofrezco mi pobre tesoro,
no hallarás mucho oro en este cofre,
pero si una noche cualquiera se terminan tus fuerzas,
Dios me dará las suyas para sostenerte.
En estos pequeños brazos,
en este diminuto cuerpo,
refúgiate cuando te hastíes de la vida,
descansa cuando la noche caiga sobre tus hombros.
Ya ves, significado de cada suspiro,
las leyes que desconozco quiero aprenderlas contigo,
recorrer la llanura de las calles,
o transitar borrascosos caminos
Puedes dudar incluso de que Dios mora allá arriba,
pero no de que te amo más allá de la mensura,
de los valores de este mundo,
pues no existe medida ni ciencia que lo justifique.
Porque mi certeza de Dios nos alcanza a los dos,
déjame a mí la fé... más no confíes tú en mí,
pues no soy yo quien te habla,
es mi alma que ha salido a buscarte...
es mi alma que está aprendiendo a amarte, más allá de las palabras