Si encontrara una palabra mínima
que permitiera
alzarse por encima un milímetro
de la realidad aplastante,
si encontrara la línea infranqueable
que separa mi mundo de los otros;
si notara la textura de tu ceño
invadurnado de raíces,
si entendiera una sola nota
del preludio de las flores.
Si me mojara con el vaivén de las olas
que arden en el ácido incomprensible,
si me dejara nacer en la fecundidad de los rostros
en los retratos de los caminos;
si me sumergiera en la oquedad del labio
en el tiempo que por un momento se detiene.
Si pudiera contagiar la frágil lectura de los sueños,
olvidar el silencio y recordar los nombres,
si dejara caer en mis versos una ínfima sombra
del misterio insoportable de la rosa
entonces niña,empezaría a ser poeta.
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