tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las cosas viajan, los objetos vuelan, las exigencias
giran en torno a mí.
El entusiasmo juega, la muerte emite, el dolor grita en torno a mí.
Las muecas bajan, los sabores vuelven, las miradas se fijan en torno a mí.
Los ideales cuecen, las sombras vibran, el miedo duerme junto a mí.
Duele la vida de una sola palabra, que viaja y hiere, una palabra que gira exigente, entusiasta. Juega a ser una sola palabra, antes de gritar su dolor. Ante la mirada que baja de una mueca fijando sabores de cosas y objetos. Ideales que vibran, mientras las sombras, cuecen sus miedos entre objetos.
Fijo la palabra, junto a mi entorno, que gira.
Giro junto a la palabra, que fija mi entorno.
Junto palabras que giran a un entorno fijo.
Un entorno que gira, junta y fija palabras.
El entusiasmo juega, la muerte emite, el dolor grita en torno a mí.
Las muecas bajan, los sabores vuelven, las miradas se fijan en torno a mí.
Los ideales cuecen, las sombras vibran, el miedo duerme junto a mí.
Duele la vida de una sola palabra, que viaja y hiere, una palabra que gira exigente, entusiasta. Juega a ser una sola palabra, antes de gritar su dolor. Ante la mirada que baja de una mueca fijando sabores de cosas y objetos. Ideales que vibran, mientras las sombras, cuecen sus miedos entre objetos.
Fijo la palabra, junto a mi entorno, que gira.
Giro junto a la palabra, que fija mi entorno.
Junto palabras que giran a un entorno fijo.
Un entorno que gira, junta y fija palabras.