ludmila
Poeta veterano en el portal
Incomprendido amor que deshojaste
entrañablemente las sonrisas,
equidistas de un viejo detonante
y siempre el desamparo solicitas
Embriagado el corazón que desarmaste
encontrando sólo el carbón en las cenizas,
te aprovechas de este ego errante
que desalinea los sueños de la vida.
Tan solitaria estoy en el abismo
que la pendiente me hiere la mirada
cuando roza el aire tu egoísmo.
Para darle tregua a mi garganta
que en silencio cuento los segundos
dando sólo ofrenda a la nostalgia
entrañablemente las sonrisas,
equidistas de un viejo detonante
y siempre el desamparo solicitas
Embriagado el corazón que desarmaste
encontrando sólo el carbón en las cenizas,
te aprovechas de este ego errante
que desalinea los sueños de la vida.
Tan solitaria estoy en el abismo
que la pendiente me hiere la mirada
cuando roza el aire tu egoísmo.
Para darle tregua a mi garganta
que en silencio cuento los segundos
dando sólo ofrenda a la nostalgia