Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Entre alcohol y penas nos venimos a encontrar en el hostal vendían las almas, que perdimos en la embriaguez del mar.
Nos desnudamos los rostros y supimos con claridad que aquel día y la sobriedad darían por muerta a la resaca vivida durante la eterna noche de soledad.
Entre alcohol y penas nos venimos a encontrar en el hostal vendían las almas, que perdimos en la embriaguez del mar.
Nos desnudamos los rostros y supimos con claridad que aquel día y la sobriedad darían por muerta a la resaca vivida durante la eterna noche de soledad.