pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el ayer su vino que sabía a hiel
a mi necesidad la embriagaba,
cada beso sembrado en la piel
era la dosis de droga que ataba...
Fui sin cadenas sumisa esclava
y sin delito, la condena amaba,
fui ramera en un reino bajo lava
y las leyes a su bien las adaptaba...
Una gota de ternura inventada
ejercia de fuente para mi alma,
y un "te amo" sin eco saciaba
a la niña que buscaba calma...
Descalza entre promesas rotas
caminaba con la fe en las manos,
viviendo un amor a cuentagotas
me desvanecí ante lo inhumano...
Este fue mi ayer, un lejano ayer,
se desvanece con cada amanecer,
en el cálido reflejo de tu mirada
y en la mujer que vive liberada...
Tú, el señor de mi piel encendida
el manantial que cura heridas,
tú, el universo de sueños lejanos
eres la brisa eterna de verano...
Tú, manto de ternura sin secretos
mirada leal sin falsos caretos,
tú, oración de los labios sedientos
calmas miedos y pensamientos...
Tú, eres mar en mi piel renacida
y yo, la sirena dulce de tu cuento,
tú, eres el majestuoso señor viento
y yo, vuelo en ti libre, llena de vida.
a mi necesidad la embriagaba,
cada beso sembrado en la piel
era la dosis de droga que ataba...
Fui sin cadenas sumisa esclava
y sin delito, la condena amaba,
fui ramera en un reino bajo lava
y las leyes a su bien las adaptaba...
Una gota de ternura inventada
ejercia de fuente para mi alma,
y un "te amo" sin eco saciaba
a la niña que buscaba calma...
Descalza entre promesas rotas
caminaba con la fe en las manos,
viviendo un amor a cuentagotas
me desvanecí ante lo inhumano...
Este fue mi ayer, un lejano ayer,
se desvanece con cada amanecer,
en el cálido reflejo de tu mirada
y en la mujer que vive liberada...
Tú, el señor de mi piel encendida
el manantial que cura heridas,
tú, el universo de sueños lejanos
eres la brisa eterna de verano...
Tú, manto de ternura sin secretos
mirada leal sin falsos caretos,
tú, oración de los labios sedientos
calmas miedos y pensamientos...
Tú, eres mar en mi piel renacida
y yo, la sirena dulce de tu cuento,
tú, eres el majestuoso señor viento
y yo, vuelo en ti libre, llena de vida.
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