Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Distante en tu aroma, tu piel y carrizos
los brazos oscuros del nuevo sol
la quemazón del amor y sus ternuras
el ardor en la cara y su sudor.
Con desesperación cubre, aleja
proteje a su cría más indefensa
mi sol viejo, se fue, no regresará
en mi confianza y mi miedo.
Hay mañanas indolentes
medios días de corazón ciego
tardes de valentía y vergüenza
dias enteros de deuda milenaria.
¿Cuánto vale un corazón rojo y vivo?
he empeñado mi vida
he cedido mi voluntad entera
todo el autocontrol y dominio.
Tus besos no son coodependencia
es una dialéctica vívida y colorida
en las historias del futuro
en el escrito heredable verde y sustentable.
Señalo un códice natural
para tus labios húmectados
tu piel morena y tu pelo largo
estoy en deuda y soy ser humano.
Un ser humano perdido, gris y opaco
en las inmediaciones del calentamiento global
pisando las cenizas de la hambruna y la producción agrícola
queriendo robar una flor para ti.
Trabajo en el campo desde el privilegio
vigilo y gestiono riesgos de toda índole
mientras tu tejes y estructuras mi existir
mientras tu dejas de vivir por existirme.
Soy un auto sin control del volante
soy un adulto que se cree niño
soy tan pequeño y admiro hacia arriba
para tirarte un beso parado de puntitas.
Soy una historia sin desenlace
en este juego de andar descalzo sin quemarme
entre el fuego de tus labios y de tu hermoso pecho
entre el infierno de no poder alcanzarte.