BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre lápices ando,
furtivo de mí, proscrito,
ardiendo, fingiendo vida,
mintiendo a muerte.
Aunque ya hay dedos
preparados para esta soledad
de siempre, y existan teclados,
y toda la inútil parafernalia
de ordenadores y tristes maquinarias,
los engranajes son los mismos.
Por eso, entre lapiceros ando,
hirviendo, fugitivo, esperando
mis límites rebasar-.
©
furtivo de mí, proscrito,
ardiendo, fingiendo vida,
mintiendo a muerte.
Aunque ya hay dedos
preparados para esta soledad
de siempre, y existan teclados,
y toda la inútil parafernalia
de ordenadores y tristes maquinarias,
los engranajes son los mismos.
Por eso, entre lapiceros ando,
hirviendo, fugitivo, esperando
mis límites rebasar-.
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