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Entre los interiores del alma

LUZYABSENTA

Moder Surrealistas, Microprosas.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderadores
ENTRE LOS INTERIORES DEL ALMA

Quedo aquí contigo,
de nuevo, alma lúcida,
nada coarta mi inspiración
en estos días
cuando todo se funde de ingrávidas sequías.

Música fragante, casi preso
y vulnerable ante el miedo
de un espacio intratado, allí
en el tiempo
cuando se escucha el grito que me abrasa.

Observo las formas pasivas.
Hablo con ellas desde la inspiración,
y me encuentro con mi sepultura
en ese espacio,
de sumas y estados pluscuamperfectos.

Experimento.
Soy mi yo. ¡Quizás otro!
Estoy fuera mí,
grácil y ágil.

Impregnado del sabor de los primigenios bosques,
los más salvajes para una mente en danza.
Su música suave suena con pasos seguros,
mi corazón se estremece al oír el silencio
mi razón se abre y escribe en renglones de latidos.

Dejo por momentos de respirar aquellas esencias,
y busco los puntos cardinales perdidos del camino
entre la muchedumbre oscura y sin brújula,
entre el origen de las fronteras humanas.
Me diluyo por el vaivén de los repliegues.

Estar contemplativo
observando aquellos, los duendes suicidas
que se agolparon para derribar la muerte.
Es el ocaso.
Atardecer.

Me siento rebelado ante arte de los bastidores,
viendo los escenarios de vidas en decepciones,
me abrasa la suavidad de un acero afilado,
por las tierras lejanas y llenas de antepasados.
Miro.

Y veo un reflejo de sol de flores que se prenden
a las sólidas arenas en las noches heladas,
con fuerza de infiernos y fuego absoluto
para enterrar los aires escurridizos que mueren.

Complacido, dudo.
¿Es un sueño?
Quiero despedirme entre esperanzas,
y anillarme en el vuelo de los pañuelos
mojados por las lágrimas y llantos.

* * * * * * *

luzyabsenta



 
Última edición:
ENTRE LOS INTERIORES DEL ALMA

Quedo aquí contigo,
de nuevo, alma lúcida;
nada coarta mi inspiración;
en estos días,
cuando todo se funde de ingrávidas sequías.

Música fragante, casi preso
y vulnerable ante el miedo
de un espacio intratado, allí;
en el tiempo,
cuando se escucha el grito que me abrasa.

Observo las formas pasivas.
Hablo con ellas desde la inspiración,
y me encuentro con mi sepultura;
en ese espacio,
de sumas y estados pluscuamperfectos.

Experimento.
Soy mi yo. ¡Quizás otro!
Estoy fuera mí,
grácil y ágil.

Impregnado del sabor de los primigenios bosques,
los más salvajes para una mente en danza.
Su música suave suena con pasos seguros;
mi corazón se estremece al oír el silencio,
mi razón se abre y escribe en renglones de latidos.

Dejo por momentos de respirar aquellas esencias,
y busco los puntos cardinales perdidos del camino;
entre la muchedumbre oscura y sin brújula,
entre el origen de las fronteras humanas.
Me diluyo por el vaivén de los repliegues.

Estar contemplativo.
Observando aquellos, los duendes suicidas
que se agolparon para derribar la muerte.
Es el ocaso.
Atardecer.

Me siento rebelado ante arte de los bastidores,
viendo los escenarios de vidas en decepciones.
Me abrasa la suavidad de un acero afilado,
por las tierras lejanas y llenas de antepasados.
Miro.

Y veo un reflejo de sol de flores que se prenden,
a las sólidas arenas en las noches heladas,
con fuerza de infiernos y fuego absoluto,
para enterrar los aires escurridizos que mueren.

Complacido, dudo.
¿Es un sueño?
Quiero despedirme entre esperanzas,
y anillarme en el vuelo de los pañuelos
mojados por las lágrimas y llantos.


Quedar complacido entre los pliegues de alma, hermoso sueño de realidades y espesuras de selva de interiores. Un lujo de poema para interpretar musicalmente
 
tanto hay que ver y descubrir aún, mil besos
ENTRE LOS INTERIORES DEL ALMA

Quedo aquí contigo,
de nuevo, alma lúcida;
nada coarta mi inspiración;
en estos días,
cuando todo se funde de ingrávidas sequías.

Música fragante, casi preso
y vulnerable ante el miedo
de un espacio intratado, allí;
en el tiempo,
cuando se escucha el grito que me abrasa.

Observo las formas pasivas.
Hablo con ellas desde la inspiración,
y me encuentro con mi sepultura;
en ese espacio,
de sumas y estados pluscuamperfectos.

Experimento.
Soy mi yo. ¡Quizás otro!
Estoy fuera mí,
grácil y ágil.

Impregnado del sabor de los primigenios bosques,
los más salvajes para una mente en danza.
Su música suave suena con pasos seguros;
mi corazón se estremece al oír el silencio,
mi razón se abre y escribe en renglones de latidos.

Dejo por momentos de respirar aquellas esencias,
y busco los puntos cardinales perdidos del camino;
entre la muchedumbre oscura y sin brújula,
entre el origen de las fronteras humanas.
Me diluyo por el vaivén de los repliegues.

Estar contemplativo.
Observando aquellos, los duendes suicidas
que se agolparon para derribar la muerte.
Es el ocaso.
Atardecer.

Me siento rebelado ante arte de los bastidores,
viendo los escenarios de vidas en decepciones.
Me abrasa la suavidad de un acero afilado,
por las tierras lejanas y llenas de antepasados.
Miro.

Y veo un reflejo de sol de flores que se prenden,
a las sólidas arenas en las noches heladas,
con fuerza de infiernos y fuego absoluto,
para enterrar los aires escurridizos que mueren.

Complacido, dudo.
¿Es un sueño?
Quiero despedirme entre esperanzas,
y anillarme en el vuelo de los pañuelos
mojados por las lágrimas y llantos.
 
[FONT=&quot]De los interiores del alma brota esa gloriosa inspiración que deleita a los sentidos. Ya sea nostalgia y desenfreno pero todo dándole una forma artística envidiable.
[FONT=&quot]Muy buena obra, fue un placer leerle.
[FONT=&quot]Un abrazo grande.
 
ENTRE LOS INTERIORES DEL ALMA

Quedo aquí contigo,
de nuevo, alma lúcida;
nada coarta mi inspiración
en estos días,
cuando todo se funde de ingrávidas sequías.

Música fragante, casi preso
y vulnerable ante el miedo
de un espacio intratado, allí
en el tiempo,
cuando se escucha el grito que me abrasa.

Observo las formas pasivas.
Hablo con ellas desde la inspiración,
y me encuentro con mi sepultura;
en ese espacio,
de sumas y estados pluscuamperfectos.

Experimento.
Soy mi yo. ¡Quizás otro!
Estoy fuera mí,
grácil y ágil.

Impregnado del sabor de los primigenios bosques,
los más salvajes para una mente en danza.
Su música suave suena con pasos seguros,
mi corazón se estremece al oír el silencio
mi razón se abre y escribe en renglones de latidos.

Dejo por momentos de respirar aquellas esencias,
y busco los puntos cardinales perdidos del camino
entre la muchedumbre oscura y sin brújula,
entre el origen de las fronteras humanas.
Me diluyo por el vaivén de los repliegues.

Estar contemplativo.
Observando aquellos, los duendes suicidas
que se agolparon para derribar la muerte.
Es el ocaso.
Atardecer.

Me siento rebelado ante arte de los bastidores,
viendo los escenarios de vidas en decepciones.
Me abrasa la suavidad de un acero afilado,
por las tierras lejanas y llenas de antepasados.
Miro.

Y veo un reflejo de sol de flores que se prenden,
a las sólidas arenas en las noches heladas,
con fuerza de infiernos y fuego absoluto,
para enterrar los aires escurridizos que mueren.

Complacido, dudo.
¿Es un sueño?
Quiero despedirme entre esperanzas,
y anillarme en el vuelo de los pañuelos
mojados por las lágrimas y llantos.

* * * * * * *

luzyabsenta
Cuanto puede expresar el alma, existe dentro un río de sentimientos, un poema que dentro de la melancolía que lo arropa es hermoso como lo describes, es grato leerte después de algún tiempo alejada, un cálido saludo y luz para tu vida.
 
Cuanto puede expresar el alma, existe dentro un río de sentimientos, un poema que dentro de la melancolía que lo arropa es hermoso como lo describes, es grato leerte después de algún tiempo alejada, un cálido saludo y luz para tu vida.
Siempre tus lecturas son un embargado sentimiento
que colma, felicidades por haberme disfrutado.
luzyabsenta
 
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